Presos sin saber por qué

Se podría pensar que el bebé llamado Yousef tiene toda su vida por delante, pero nunca se sabe cuando se trata de un niño hijo de padres palestinos de la Franja de Gaza. Además, Yousef nació en una prisión israelí.

Es el único de los nueve hijos de Fatima al-Zeq que está con su madre, dado que ella fue arrestada hace nueve meses. Pero en estos días se encuentran separados. El bebé comenzó a tener dolores de estómago y vómitos, y ha sido transferido al hospital de la prisión de Hasharon.

Fatima envió cartas a organizaciones de derechos humanos en Gaza, solicitando su ayuda para que vigilen que el bebé reciba los cuidados que ella no puede brindarle personalmente.

Sus otros hijos ignoran por qué su madre está en prisión. Las autoridades israelíes no les informaron, ni a los funcionarios palestinos. Tampoco dieron información ante una consulta de IPS. Alegan que fue detenida por “razones de seguridad”.

Según una fuente palestina, fue arrestada porque las autoridades israelíes sospechaban que podría cometer un atentado en Israel, aunque no encontraron explosivos en su poder. Otra fuente sugiere que la enviaron a prisión porque es pariente de un líder del grupo fundamentalista palestino Jihad Islámica.

Nueve meses atrás, Fatima iba a un hospital israelí para que la atendieran y tenía un permiso para hacerlo, afirman sus familiares. Pero fue arrestada en un puesto de control.

Se unió así a miles de palestinos detenidos en cárceles israelíes. No siempre se informa a sus familias las razones del arresto, si se han formulado cargos, si se dictó una condena o cuándo serán liberados.

Jumana Abu Jazar, una niña de 7 años, sabe de qué se trata. “Mi madre murió, no tengo hermanos ni hermanas. Mi padre está en prisión en Israel. Vive en una celda oscura. Lo pude ver una vez”, relató.

Jumana vive con su abuela Umm Ala’a en el campamento de refugiados de Rafah. Umm Ala’a afirma que el padre de la niña “fue arrestado por las fuerzas de ocupación israelíes en 2001, cuando regresaba a Rafah acompañando a su padre, quien había recibido tratamiento médico en el exterior. Un juez lo condenó a 18 años de prisión”.

La familia afirma que no tienen idea del delito que habría cometido. Sólo una cosa es clara: él, como muchos otros, no disparó cohetes desde Gaza hacia Israel, ni realizó acciones que Tel Aviv considera ataques terroristas. Es culpable de ser miembro de un grupo político, según creen sus parientes.

“Su delito es ser palestino”, afirmó Umm Ala’a.

Muchos palestinos son condenados sin que se hagan públicos los cargos de los que fueron acusados. Pero muchos otros permanecen en las prisiones israelíes sin que se los lleve a juicio.

Ahmad Abu Haniyah, miembro del Centro de Información Alternativa, iniciativa creada hace 20 años por periodistas israelíes y palestinos, fue arrestado en mayo de 2005 y liberado un año después. Jamás le informaron las razones de su detención, nunca se presentaron cargos contra él ni fue llevado a juicio. Esto es lo que los israelíes llaman arresto administrativo.

Israel, ocasionalmente, libera grupos de prisioneros como un “gesto de buena voluntad”, algo que le otorga una buena imagen internacional, pero se trata de personas cuya detención ya estaba llegando a su fin. Esas medidas benefician a pocos palestinos y sirven para engañar a un número aún menor.

Atia Abu Mussa lleva preso 14 años, desde que tenía 21, en la cárcel del desierto de Nafha. Todos los lunes, sus parientes y los de otros detenidos se reúnen fuera del edificio de la Cruz Roja Internacional en Gaza y realizan una vigilia por sus seres queridos.

“Mi hijo lleva una semana en huelga de hambre”, dijo Ramdam al-Baba. Fue guardia en el cuartel general del ex presidente de la Autoridad Nacional Palestina Yasser Arafat (1996-2004). “Ese fue su crimen”, señaló su padre. Las condiciones de detención son extremadamente duras: “ni siquiera puedo enviarle una carta”.

A los palestinos se les niega el recurso del hábeas corpus. Las autoridades israelíes argumentan que no es necesario en el caso de las personas bajo “arresto administrativo”. Actualmente, más de 863 han estado bajo ese tipo de detención por más de 15 años, según datos de la Autoridad Nacional Palestina.

Hay 10.400 palestinos en las cárceles israelíes, entre ellos 90 mujeres y 328 menores de 18 años. Cuarenta y seis son legisladores, en su mayoría pertenecientes al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas). Según organismos de derechos humanos israelíes, las fuerzas de seguridad recurren regularmente a la tortura.

La impunidad del Ente sionista

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El analista Miguel Bastenier nos recuerda en un reciente escrito que a principios del siglo XX un periodista judío, Zangwill, popularizó el eslogan definitivo del sionismo: “Una tierra sin pueblo, para un pueblo sin tierra”. La “tierra sin pueblo” era Palestina, oficialmente Siria Sur, provincia del imperio otomano, y el pueblo era el judío en diáspora.

Pero en esa Palestina de mil novecientos vivía un millón de habitantes, de los que el 90% eran árabes. Los errores y malevolencias de Inglaterra tras la I Guerra Mundial, en la que desapareció el Imperio Otomano por derrota, concedieron una parte notable de Palestina al pueblo judío. A este respecto, Bastenier nos cuenta que Ilan Pappé, uno de los historiadores israelíes que han reescrito la historia del inicio del Estado de Israel sin fábulas ni mitos, ha explicado que el Plan Dalet, ejecutado por el ejército judío, limpió el terreno para que “un pueblo sin tierra ocupara una tierra sin pueblo”.

Pappé no nos cuenta una historia distinta a la de otros historiadores revisionistas del inicio de Israel, pero califica la guerra entre israelíes y árabes, previa a la fundación del Estado de Israel, como limpieza étnica. Eso es lo nuevo, que enlaza aquel tiempo con nuestros días.

Pappé relata cómo desde marzo de 1948, civiles y militares judíos pusieron en marcha el citado plan que incluyó la matanza de un centenar de aldeanos palestinos en Deir Yassin, y forzar a 250.000 palestinos de núcleos urbanos a huir. Entre fin de marzo y el 15 de mayo se “limpiaron” de palestinos doscientas localidades y la zona de Jaffa. Cientos de miles de expulsados. Pappé insiste en que el Plan Dalet fue una auténtica operación de limpieza étnica: si los palestinos no huían voluntariamente, eran expulsados por la fuerza. De un millón de palestinos, quedaron 150.000.

Sesenta años después, el gobierno de Israel pone en marcha periódicamente operaciones de represalia que recuerdan el Plan Dalet. La razón aducida es la “legítima defensa” frente a los proyectiles que guerrilleros de Hamás arrojan sobre territorio israelí con lanzamisiles artesanos. Una razón poco aceptable. La legítima defensa en un mundo civilizado que respete la legalidad es proporcionada al peligro o agresión, y un ataque de soldados israelíes, tanques, helicópteros armados y cazabombarderos es muy desproporcionado frente a kalashnikov y lanzamisiles artesanos, especialmente cuando los muertos los ponen sobre todo los civiles palestinos.

En siete años han muerto once ciudadanos israelíes por cohetes lanzados por guerrilleros de Hamás, pero en el último ataque contra la franja de Gaza, 116 palestinos, de los que más de la mitad son mujeres y niños, incluso bebés, y más de 350 han resultado heridos. En Yabalia, algunas mujeres y niños murieron en el dormitorio o en la cocina, habituales lugares de combate, como es conocido. Los últimos cohetes de Hamás causaron diez heridos leves.

El primer ministro israelí Ehud Olmert ha dicho que “si los civiles (israelíes) de Sderot no pueden llevar vida normal, tampoco podrán hacerlo los (palestinos) de Gaza”. También propio de un mandatario civilizado: la venganza de pelea de taberna. Y añadió, para convencernos de cuan civilizado es, que los ataques aéreos y terrestres contra Gaza no se detendrán ni un segundo a pesar de las críticas internacionales.

¿Y la comunidad internacional? Bien, gracias. El Consejo de Seguridad de la ONU, reunido con urgencia, condenó la escalada de violencia en la zona y decidió reunirse de nuevo. Juiciosa decisión, muy útil. Por supuesto, los miembros del Consejo expresaron su profunda preocupación “por la pérdida de vidas civiles en Gaza”. Varios países europeos y EEUU han pedido a Israel que contenga sus represalias y, a ambas partes, el fin de la violencia. El mismo hipócrita e ineficaz ritual que se pone en escena desde que Israel empezó a dejar claro que la legalidad internacional y el respeto a los acuerdos de paz le importan poco.

En tanto el grupo de presión judío de EEUU sea poderoso y los presidentes estadounidenses, demócratas o republicanos, lo teman tanto, Israel continuará impune, por más que se pase por donde quiera la legalidad y el derecho internacionales.

Pero nos queda la palabra para denunciarlo.

Fuente: Palestina Libre

Tribunal Internacional de los Ciudadanos por Líbano: Dictamen contra el régimen sionista por crímenes de guerra, contra la humanidad y genocidio

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 Promovido contra las autoridades sionistas por las víctimas de la guerra del 12 de julio a agosto de de 2006 y con el apoyo de la sociedad civil libanesa, por los actos cometidos y los daños causados por aquellas a la nación libanesa.

Bruselas, 22-23-24 de febrero de 2008

Maison des Associations Internationales

Jurado:

Lilia Solano (presidente), Adolfo Abascal, Claudio Moffa (relator), Rajindar Sachar.

Veredicto Final

Dado

que a través de sus organizaciones y representantes las víctimas y la sociedad civil libanesa han nombrado un jurado internacional en tanto que tribunal independiente de cualquier Estado para juzgar los actos realizados por Israel durante la guerra de julio-agosto de 2006 según el derecho internacional y, en particular, las cuatro Convenciones de Ginebra de 1949 y el Estatuto del Tribunal Penal Internacional de 1998 (TPI);

que la sociedad civil libanesa y las víctimas de guerra también han nombrado abogados defensores a Issam Naaman, Albert Fahrat, Hassan Jouny, Mohamed Tay y, al mismo tiempo, han hecho una demanda formal a Israel, parte acusada, de que nombre abogado;

que en los días 22-23-24 de febrero de 2008 el Jurado, en las personas de Lilia Solano (Colombia), Adolfo Abascal (Cuba), Claudio Moffa (Italia) y Rajindar Sachar (India), se reunió y estableció como paso previo sus competencias ratione materiae, loci y temporis: materiae, los actos que llevaron a cabo las Fueras Armadas israelíes durante la guerra contra Líbano; loci, el territorio libanés ocupado o bombardeado por el ejército israelí; temporis, en referencia a los actos realizados durante el periodo que va del 12 de julio de 2006 al 24 de agosto de 2006, fecha en que se detuvo la agresión;

que inmediatamente después el Jurado nombró Presidente;

que el viernes 22 de febrero a las 21 horas el Jurado abrió el procedimiento comunicando a las partes su competencia jurisdiccional y los objetivos éticos que a partir de entonces constituye el Tribunal Internacional de Ciudadanos;

que el sábado 23 de febrero el Jurado:

- en primer lugar levanta acta de la ausencia bien de representantes de Israel, bien de sus defensores;

- escucha el acta de acusación pronunciada por los abogados de las víctimas y de la sociedad civil libanesa, y acepta el texto que contiene las acusaciones contra las autoridades israelíes de crímenes de guerra y contra la humanidad;

- escucha la primera serie de testimonios según la lista presentada en el anexo, permitiendo a la parte civil exponer sus preguntas y planteándole él mismo preguntas cuyas respuestas junto con la documentación y pruebas se recoge en las actas y adjunta en anexo a la presente decisión;

que el domingo 24 de febrero el Jurado oyó, en idéntico procedimiento, a los últimos testigos y expertos, con lo que concluyó el debate a las 13 horas

Considerando

1. Los Hechos

El 12 de julio de 2006 las Fuerzas Armadas israelíes invadieron Líbano, superando la «línea azul» establecida por FINUL en 1982 para delimitar los territorios sobre jurisdicción regular del gobierno de Beirut y los territorios ocupados por Israel durante la invasión de aquel año.

Las autoridades israelíes justificaban el inicio de la agresión al considerarla una “represalia” por la captura de dos de sus soldados que se había producido en el territorio bajo su control por parte de las fuerzas libanesas irregulares que desde hace tiempo operan en el sur para restablecer, más allá de la línea azul, la plena soberanía de Líbano sobre los territorios que todavía estaban bajo ocupación extranjera.

Las represalias adoptaron rápidamente la forma de una invasión terrestre por parte de las Fuerzas Armadas israelíes y a continuación, después de la fuerte resistencia de las Fuerzas Armadas Regulares libanesas que operan cerca de la frontera, de una agresión de gran magnitud por medio de bombardeos aéreos, no sólo sobre las zonas fronterizas o del sur, sino incluso sobre el valle de la Bekaa y sobre los barrios más poblados de Beirut.

Los testimonios y la documentación recogidos a lo largo de las sesiones, que confirman lo que señaló la Comisión de Investigación de la ONU de noviembre de 2006, han podido verificar que durante los acontecimientos de la guerra que se desarrolló del 12 de julio de 2006 al 24 de agosto de 2006 las fuerzas de invasión israelíes:

- efectuaron casi 7000 ataques aéreos contra un territorio desprovisto substancialmente de defensa aérea, salvo algunos aviones y una pequeña flota de helicópteros;

- mataron a más de 1.100 personas, muchas de las cuales eran niños, mujeres y ancianos;

- bombardearon, con una sistematicidad que no deja dudas respecto a la intencionalidad de los ataques, una gran parte de las infraestructuras del país, como carreteras, puentes, aeropuertos, depósitos de abastecimiento de agua, centrales eléctricas, depósitos de carburante, así como terrenos agrícolas y ganaderos;

- bombardearon alojamientos civiles, hospitales, columnas de automóviles no militares que huían, con el claro objetivo de matar al mayor número posible de civiles;

- bombardearon museos, lugares religiosos y ceremonias religiosas, como en el caso de un cortejo fúnebre;

- bombardearon pequeños supermercados de pueblos pequeños;

- atacaron pueblos y barrios sin defensa militar y llevaron a cabo castigos colectivos y represalias contra los civiles de las zonas ocupadas;

- atacaron al personal médico y sanitario libanés cuando estaban socorriendo a la población libanesa;

- durante estos bombardeos utilizaron armas prohibidas y que tenían el objetivo de causar daños inmediatos o diferidos a la población civil, niños incluidos: juguetes-bomba, bombas de fragmentación, bombas de helio y, según la declaración de uno de los testigos, bombas de uranio empobrecido: sobre este último tipo de bombas la opinión de los expertos no es unánime porque las verificaciones por medio de contador Geiger* llevadas a cabo por el propio testigo y su equipo de técnicos no han sido verificadas ni por la Comisión de Investigación de Naciones Unidas de septiembre-octubre de 2006 (que, sin embargo, verificó el uso de otros tipos de bombas) ni por la investigación realizada en ese mismo periodo de tiempo por la Asociación de Juristas Estadounidenses;

Debido a su sistematicidad, constancia y continuidad, todos los actos citados ponen en evidencia que la población civil constituyó el objetivo principal, si no exclusivo, de los ataques israelíes;

Los testimonios y la documentación recogidos durante las sesiones también pudieron verificar la magnitud aproximativa, aunque en cualquier caso considerable, de los daños bien inmediatos bien diferidos en el tiempo, de naturaleza personal, económica, medioambiental y psicológica sufridos por el pueblo libanés debido a los actos de guerra israelíes:

A) Daños a las personas: OMISSIS [omitido]

B) Daños psicológicos:OMISSIS

C) Daños económicos: OMISSIS

D) Daños sociales

A su vez, los daños económicos causaron una crisis social, reflejada en una mayor vulnerabilidad de la clase media y en el empobrecimiento de las capas ya más desfavorecidas. El paro ha ascendido hasta el 15%, frente al 8% de 2004, y la inflación se ha cuatriplicado,

E) Daños medioambientales:

El daño más importante fue causado por el bombardeo de la central eléctrica de Jiyeh (Beirut), cuyas 15.000 toneladas de petroleo se vertieron al mar Mediterráneo lo que causó una mancha de 14 kilómetros de largo por 1, 5 de ancho, con graves consecuencias para la vida marina y la actividad pesquera. Por otro lado, esta acción también estaba destinada a causar daños a la salud humana (problemas dermatológicos, cáncer, enfermedades pulmonares).

2. Derecho

A) A propósito del lanzamiento del ataque israelí y de la justificación de éste alegada por el gobierno de Tel Aviv, el Jurado considera correctas y, por lo tanto, admisibles para los fines de la definición del ataque en tanto que una agresión injustificada e ilegal, las tres consideraciones siguientes:

1) «en primer lugar, la «línea azul» no constituye una frontera internacional entre Líbano e Israel, sino simplemente una línea de demarcación trazada por la FINUL que ha sido discutida en varios puntos por las autoridades libanesas”: a este respecto hay que recordar que en el momento de la invasión Israel ocupaba una zona libanesa conocida como “granjas Chaaba”»;

2) «en su artículo 4 la Convención de Ginebra sobre el tratamiento de prisioneros de guerra había situado a las formaciones irregulares (por ejemplo, los movimientos de liberación nacional) bajo protección internacional. Dicha protección continúa siendo válida tanto si estas formaciones llevan a cabo sus operaciones en el interior de su territorio nacional como si tienen lugar en el territorio del ocupante. Esto implica que su radio de acción puede extenderse a todo el espacio territorial del enemigo»;

3) «Además, estas estipulaciones permiten a toda resistencia llevar a cabo sus operaciones en zonas que no forman parte del territorio del ocupante, sino incluso de una tercera parte, siempre que estas zonas se encuentren bajo su control».

Aparte de la evidente desproporción entre la acción de captura de dos soldados y la “reacción” que se concretizó en la enumeración catastrófica de las acciones de “represalia” israelíes ya referidas, esto quiere decir que la invasión del 12 de julio de 2006 no tenía ninguna justificación o legitimidad en el seno de la Carta de Naciones Unidas y de la Convención Internacional de Ginebra. Al contrario, constituyó un acto de guerra no declarado y como tal contrario al derecho internacional, enésimo ejemplo de reincidencia del Estado de Israel desde 1948 a nuestros días, tal como lo corroboran todas las resoluciones de la ONU no acatadas por Israel:

B) según la propuesta del Acta de Acusación, los actos llevados a cabo por las Fuerzas Armadas israelíes durante los acontecimientos de guerra que tuvieron lugar del 12 de julio de 2006 al 24 de agosto 2006, tal como han sido verificados durante las sesiones, constituyen claramente crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra en violación de las Convenciones de Ginebra de 1949, del Estatuto del Tribunal Penal Internacional de 1998 y del Protocolo A de 1977.

En particular, es evidente que estos actos constituyeron un “ataque prolongado” y “sistemático contra poblaciones civiles” tal como lo define el artículo 7 del Estatuto del Tribunal Penal Internacional (“crímenes contra la humanidad”) y, precisamente, por el subparágrafo 1, puntos a, b, d, e (los dos últimos se aplican en primer lugar a obligación de huir que se impuso a la población que estaba bajo los bombardeos y en segundo lugar, a los ataques a los convoys de automóviles civiles con los que se hacía esta huida).

También es evidente que los mismos actos constituyen una violación del artículo 8 del mismo Estatuto (“crímenes de guerra”) y de las Convenciones de Ginebra a la que se refieren por haber:

- “causado voluntariamente grandes sufrimientos o graves lesiones a la integridad física o a la salud” de la población civil (subparágrafo 2, a, III)

- provocado la “destrucción de bienes no justificada por necesidades materiales y realizada a una enorme escala ilegal y arbitrariamente” (2, a, IV) ;

- dirigido “deliberadamente ataques contra poblaciones civiles en tanto que tales o contra civiles que no participaban directamente en las hostilidades” (2, b, I) ;

- dirigido “deliberadamente ataques contra propiedades civiles, es decir, propiedades que no eran objetivos militares (2, b, II) ;

- dirigido “deliberadamente ataques contra personal, instalaciones materiales, unidades o vehículos utilizados en el dominio de una misión de ayuda humanitaria” (2, b, III);

- lanzado “deliberadamente ataques sabiendo que la consecuencia de estos iba a ser la pérdida de vidas humanas entre la población civil y lesiones a civiles, daños a propiedades civiles o graves daños a largo plazo al medioambiente natural, daños que serían manifiestamente excesivos en relación al conjunto de las concretas y directas ventajas militares previstas” (2, b, IV) ;

- bombardeado “pueblos, viviendas o construcciones que no estaban defendidas y que no constituían un objetivo militar” (2, b, V) ;

- dirigido “intencionadamente ataques contra edificios dedicados a la cultura, la educación, el arte, la ciencia…, contra monumentos históricos, hospitales…” (2, b, IX) ;

- utilizado “proyectiles que se expanden o se introducen fácilmente en el interior del cuerpo humano” (2, b, d, e XIX), o bien armas, proyectiles, materiales… que tienen la característica de causar… sufrimiento innecesario, o que por su misma naturaleza golpean de manera indiscriminada, violando el derecho internacional” (2, b, XX);

- difundido por medio de aviones escritos dirigidos a la población civil de todas las edades, amenazándola con que en caso de no abandonar sus viviendas y zonas de residencia, sería bombardeada indiscriminadamente, con lo que se ejerció una amenaza premeditada de castigo colectivo (2, b, XII y,además, Protocolo A de 1977)

C) Los actos realizados por las Fuerzas Armadas israelíes durante los acontecimientos de guerra que se desarrollaron del 12 de julio de 2006 al 24 de agosto de 2006, tal como se han verificado en las sesiones antes citadas, constituyen también una violación evidente del artículo 6 del Estatuto del Tribunal Penal Internacional (“crimen de genocidio”) y del artículo 2 de la Convención de 1948 para la prevención y prohibición del genocidio. En efecto, no es correcto dejarse intimidar por la gravedad de la acusación ahí donde está presentes los elementos decisivos de ésta.

En verdad, las consideraciones que llevan a juzgar a Israel culpable no sólo de crímenes de guerra y de crímenes contra la humanidad, sino también de crimen de genocidio en relación a la guerra contra Líbano de 2006, son las siguientes:

1) la codificación de este delito en el Estatuto del Tribunal Penal Internacional, retomado directamente por la Convención de Ginebra de 1948 y, por lo tanto, del Tribunal de Nuremberg, llevan a permitir la atribución a muchos, si no todos, de los conflictos de nuestra época que se caracterizan, como sabemos, por un nivel tecnológico de armamento de guerra tan alto que en estos mismos conflictos siempre se acaba por dañar más a las poblaciones civiles que a las Fuerzas Armadas: en efecto, el artículo 6 de dicho Estatuto se afirma que una serie de actos típicos de la actividad de guerra, como “matar a miembros del grupo” o “causar lesiones graves a la integridad física o psíquica de personas que pertenecen a un grupo” se convierte en crímenes de genocidio si se realiza “con la intención de destruir, en su totalidad o en parte, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”, definición esta última en la que la “intención” siempre es, en todo caso, fácilmente demostrable en el caso de la destrucción de una “parte” del «grupo nacional ….» (y no de la totalidad, como exigiría la definición extrema del término: genocidio, esto es, exterminio de un pueblo hasta su desaparición).

2) En el caso de quo, la guerra de Israel contra Líbano de 2006, “la intención” de Israel de destruir “en parte” al “grupo nacional” libanés ha sido ampliamente demostrada en el curso de las sesiones por medio de todos los testigos y de toda la documentación y pruebas suministradas: y, por consiguiente, en una época en la que el genocidio es una fácil acusación no sólo mediática sino incluso potencialmente basada en la antes citada «amplia» codificación de este crimen, por ejemplo en el artículo 6 del Estatuto del TPI (con el fin de demonizar a cualquier país que no sea “politically correct” ni conforme al nuevo orden internacional postbipolar israelo-estadounidense), en este caso, Líbano y esta guerra – el ataque israelí de julio-agosto de 2006 – caen sin la menor duda en la fattispecie penal del “crimen de genocidio”. Y así, este crimen es admisible por este Jurado y se puede atribuir a Israel en razón de la sistematicidad con la que las Fuerzas Armadas israelíes ha realizado sus ataques esencialmente contra civiles, matándolos (“a”), causándoles “lesiones graves para integridad física o psíquica” (“b”) y sometiéndolos ” deliberadamente… a unas condiciones de vida tales que comportaban la destrucción física, total o parcial, del propio grupo” (“c”): las bombas prohibidas, en particular las de fragmentación y los juguetes-bomba, constituyen la prueba más aplastante del genocidio perpetrado por Israel contra la nación libanesa,

Por todos estos motivos

el Jurado del Tribunal de los Ciudadanos para Líbano, siguiendo el derecho internacional convencional y de costumbre, y las normas imperativas contenidas en las Convenciones de Ginebra de 1948 y 1949, en el Protocolo A de 1977 y en el Estatuto del TPI de 1998, constatando los enormes crímenes cometidos por Israel (bombardeos y destrucción indiscriminados, asesinato de más de mil personas incluidos niños, mujeres y ancianos, daños enormes a la vida económica y social), declara a las autoridades israelíes responsables de la guerra contra Líbano de 2006 y culpable de los siguientes crímenes internacionales:

1.crimen de guerra

2.crímenes contra la humanidad

3.crimen de genocidio

* Los contadores Geiger son los utilizados para medir la radiación (n. de la t.)

Fuente: Palestina Libre

El mundo observa de manera complice,como el cobarde sionismo masacra a civiles en la castigada Gaza

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 La Franja de Gaza, en especial, el campo de refugiados de Jabaliya vivió ayer una dramática y sangrienta jornada que se saldó con la muerte de, al menos, 60 personas, entre ellas, un buen número de niños. Otras 150 resultaron heridas de diversa consideración. El responsable del servicio de urgencias alertó del desastre humanitario que se avecina en este territorio palestino, donde las ambulancias ni siquiera pueden circular por falta de combustible.

El Ejército israelí no ha dado ni un minuto de tregua a la Franja de Gaza. El número de fallecidos aumenta sin cesar y ya son más de 80 las personas que han perdido la vida desde el miércoles.En la noche del viernes al sábado, los habitantes de este territorio palestino volvieron a escuchar el ruido de los aviones y el lanzamiento de misiles. Uno de ellos cayó sobre una casa situada al este del campo de refugiados de Jabaliya, en el norte de la Franja. El resultado: dos hermanas muertas; Salwa de 13 años y Samash Assalia, de 17. En otro ataque aéreo fallecieron un padre y su hija de 19 años. Poco después, las víctimas serían una adolescente de 15 años y su hermano de 16. Los disparos de las tropas sionistas también alcanzaron la vivienda del doctor Wahid Badawi, que murió al recibir uno de los tiros. Y, más de un centenar de palestinos resultaron heridos. Son tan sólo una muestra de la sangrienta jornada que ayer se vivió en Jabaliya, Beit Hanun y en el barrio de Sajaiya, en la Ciudad de Gaza.

Según los últimos balances, al menos, 60 personas fallecieron y más 150 requirieron atención sanitaria en una Gaza sometida a un férreo bloqueo y al borde de la emergencia sanitaria desde hace meses. 20 de los heridos estaban en estado grave.

El doctor Muawiya Hassanein, jefe de los servicios de urgencia del Ministerio de Sanidad, resaltó que los servicios sanitarios están desbordados: «No nos podemos desplazar con facilidad. 12 de nuestras ambulancias están inutilizadas por falta de carburante y las otras están acordonadas por el Ejército».

En este sentido, vaticinó un desastre humanitario por falta de combustible y equipamientos médico en los hospitales.

«Abren fuego contra todo»

La ofensiva militar comenzó antes del amanecer cuando tanques israelíes, apoyados por helicópteros, entraron en Jabaliya. En declaraciones a la cadena qatarí Al Jazeera, Tariq Dardouna denunció el ataque deliberado contra civiles. «El Ejército está abriendo fuego contra todo, incluyendo niños y viviendas. Hay niños heridos sangrando en el interior de sus casas», relató.

«Vivimos un ambiente de guerra total», resumió Abu, de 40 años, residente en Jabaliya.

En los enfrentamientos que le siguieron a esta nueva incursión, murieron dos soldados -otros siete, entre ellos, un oficial sufrieron heridas- y tres cohetes artesanales lanzados por milicianos alcanzaron la ciudad costera de Ashkelon -a 10 kilómetros de la Franja- hiriendo levemente a siete personas.

Pese a las dimensiones de la tragedia, el Gobierno israelí no tiene intención de parar. El viceministro de Defensa, Matan Vilnai, advirtió que están contemplando intensificar los ataques. «Mientras continúe la escalada de eventos, aumentan las posibilidades de que empleemos una fuerza más contundente», afirmó. Dijo que «no hay nada nuevo» en estas incursiones aéreas y terrestres «excepto la tensión de estos últimos días».

«Llamo a esto una operación ampliada y no una gran operación terrestre. Actuamos sobre todo con la aviación aunque también recurrimos a las fuerzas terrestres», afirmó Vilnai a la radio pública israelí.

Por su parte, el ministro de Medioambiente y miembro del gabinete de seguridad, Gideon Ezra, reiteró que «es necesario eliminar a todos los implicados en el lanzamiento de cohetes, incluyendo a Ismail Haniyeh».

Desde su exilio en Siria, el líder de Hamas Khaled Meshaal calificó de «verdadero holocausto» los ataques contra civiles. «Acuso a Israel de llevar a cabo un verdadero holocausto contra el pueblo palestino desde hace décadas», manifestó en una comparecencia en Damasco.

Acusaciones a Occidente

También arremetió contra los países occidentales: «Es una vergüenza que intentéis culpar al pueblo palestino mientras permanecéis callados ante el holocausto de Gaza. El pueblo palestino es la víctima e Israel el agresor, el verdugo», insistió. Añadió que no tienen «otra opción que afrontar el combate que nos han impuesto».

Dejó claro que si el Ejército entra en Gaza, un millón y medio de palestinos combatirán «con el arma de la fe», si bien se mostró dispuesto a responder a cualquier iniciativa de paz, siempre y cuando Israel detenga sus agresiones.

Denunció que la mayoría de las víctimas son mujeres, niños y ancianos y que los bombardeos han destruido casas de civiles y no posiciones de Hamas. «Ni siquiera se han salvado las ambulancias o periodistas. Quieren arrasarlo todo. Israel quiere apoderarse de la tierra y los santuarios palestinos», incidió.

Dirigiéndose a los países árabes, Meshaal alertó de que «el verdadero peligro para la seguridad viene de Israel, no de Hamas. El pueblo palestino no representa una amenaza».

A la Autoridad Nacional Palestina, en manos de al Fatah, le acusó de legitimar esta ofensiva al asegurar que Hamas acoge a miembros de al Qaeda. Aún así, se mostró abierto a «analizar con al Fatah y con el corazón abierto todos los asuntos en cualquier país árabe» si no se imponen condiciones previas.

El portavoz del movimiento islamista, Sami Abu Zuhri, también empleó el calificativo de «genocidio» para describir el asalto a Jabaliya. Asimismo, acusó a «partidos regionales e internos» de estar implicados en el conflicto así como en «la conspiración israelí».

Por su parte, el presidente de la ANP, Mahmud Abbas, reclamó una «reunión de urgencia» del Consejo de Seguridad de la ONU. «Lo que está ocurriendo es más que un holocausto. Es muy lamentable», destacó en una rueda de prensa en Ramallah.

«Los niños de apenas cinco meses de edad están siendo bombardeados por el Ejército. Le decimos al mundo que vea esto con sus ojos y juzgue por sí mismo lo que está ocurriendo y quién es el terrorista internacional», remarcó.

También pidió el cese del lanzamiento de cohetes porque «no ayudan a poner fin al sufrimiento de nuestro pueblo o evitar más desastres».

El objetivo, civiles
Eissam Younis, director del centro de derechos humanos Ali Mizan, denunció que el Ejército «ataca a los civiles de manera sistemática y deliberadamente», al tiempo que criticó el «mutismo» de las grandes potencias.
respuesta
Grupos armados palestinos lanzaron más de 50 cohetes y tres misiles de tiempos de la Unión Soviética contra Israel alcanzando la ciudad costera de Ashkelon. Siete personas resultaron heridas, según el Ejército israelí.
manifestación
Cerca de 300 personas se manifestaron en Ramallah (Cisjordania) bajo el lema «Stop a los ataques contra Gaza». Los movimientos palestinos marcharon juntos portando imágenes de los niños muertos. En los campos de refugiados de Líbano también hubo protestas.
19 niños muertos
Rana el Hindi, de Save the Children, afirmó que «en los últimos tres días han muerto 19 niños», mientras que el número de menores heridos «aumenta cada día». «Cuando hablamos con ellos sobre sus miedos, siempre nos expresan su temor a una nueva invasión», relató a Al Jazeera.
La ANP suspende las negociaciones «que han quedado enterradas bajo las casas destruidas»

La dirección de la Autoridad Palestina anunció ayer que suspende las negociaciones de paz con Israel en señal de protesta por la ofensiva del Ejército en la Franja de Gaza. El negociador jefe de la Autoridad Palestina y ex primer ministro Ahmed Qorei notificó la decisión a su contraparte israelí, la ministra de Asuntos Exteriores israelí, Tzipi Livni. Qorei, dijo que varios dirigentes de la ANP, incluidos su presidente, Mahmud Abbás, habían recomendado suspender las actuales conversaciones de paz durante una reunión especial convocada ayer por la tarde en la sede gubernamental de Ramallah.

Qorei, que calificó de «masacre de civiles, mujeres y niños, un asesinato colectivo, y genocidio» las últimas operaciones israelíes en la Franja. Saeb Erekat, uno de los principales negociadores palestinos, confirmó que las conversaciones de paz con Israel «han quedado enterradas bajo las casas destruidas de Gaza». «El procesó de paz ha sido arruinado por las agresiones israelíes. ¿Qué negociaciones son posibles en tales condiciones?», añadió.

Antes de confirmarse esta decisión, Livni prometió que el Ejército proseguiría con sus operaciones en Gaza a pesar de las amenazas de la Autoridad Palestina de suspender las conversaciones. «Incluso si los palestinos suspendieran las conversaciones, ello no afectaría en modo alguno a las decisiones o las operaciones que lleva a cabo Israel», afirmó. «Desde el principio esto estaba en la base de las conversaciones con los elementos moderados de la Autoridad Palestina», dijo Livni. Varios comités técnicos integrados por expertos israelíes y palestinos tenían previsto iniciar una serie de reuniones hoy, y el próximo martes el presidente palestino, Mahmud Abbas, se reunirá con el primer ministro Ehud Olmert.

Ante el aumento imparable de víctimas mortales, varios países pidieron el fin de los ataques aunque, el foco de sus críticas estuvo fijado, principalmente, en Hamas. Es el caso, por ejemplo de Canadá. Su canciller, Maxime Bernier, acusó al movimiento islamista y a otros grupos palestinos del «creciente número de cohetes disparados a Israel y están determinados a atacar a civiles y crear más inestabilidad y miseria. Estas acciones son deplorables».

Fuente: Diario Gara

Sigue la masacre de niños en Gaza a manos del ejercito sionista terrorista en Gaza

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Los cuerpos de los niños palestinos,aún en el lugar a donde jugaban al futbol

 Al menos tres  niños palestinos han muerto y otros tantos han resultado heridos hoy en dos nuevos ataques aéreos israelíes en Gaza, uno de los cuales destrozó una comisaría cerca de la casa del líder del Gobierno de facto de Hamas en la franja, Ismail Haniye, informaron fuentes médicas.

Según testigos, el primer misil iba dirigido a la vivienda del dirigente islamista, situada en el campo de refugiados de Shati de la ciudad de Gaza y a unos 200 metros del puesto de Policía bombardeado.

En cualquier caso, parece poco probable que Haniye estuviera en su hogar en el momento del ataque, ya que se encuentra en paradero desconocido desde que el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, decidiera hace tres semanas “elevar el listón jerárquico” de los blancos de asesinatos selectivos.

Entre 2002 y 2004, Israel empleó intensivamente esta política de aniquilación de líderes islamistas para disuadir a los grupos armados palestinos de perpetrar atentados suicidas.

En un segundo bombardeo, cerca de Beit Lahiya (norte de Gaza), murió un pastor palestino, indicó el responsable del servicio de emergencias en la franja, Moawiya Hassanein.

Por otra parte,las fuerzas de seguridad israelíes mataron hoy a cuatro menores palestinos que estaban jugando al fútbol en la Franja de Gaza, según informaron fuentes médicas.

Con las muertes de los niños, de 10, 12, 13 y 15 años de edad, cerca de la localidad de Jabalya, son ya 24 los palestinos abatidos en los dos últimos días en la Franja de Gaza en el marco de la última ofensiva del Ejército israelí.

Ayer, un menor palestino de seis meses había muerto en un ataque aéreo israelí. Horas antes, cinco miembros de Hamás fallecieron en un ataque desde el aire .Con estas muertes,ya son 27 los palestinos masacrados en Cisjordania y en Gaza.

Nabil Abu Rudeina, portavoz del presidente palestino, Mahmud Abbas, consideró en un comunicado que las acciones militares “significan sólo una cosa: el Gobierno israelí (….) quiere destruir el proceso de paz”.

El ejercito sionista continua sus ataques contra civiles palestinos y sus propiedades en el Territorio Palestino ocupado

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Muertes 95: En Gaza (83), en la Ribera Occidental (12). Incluyendo 6 niños; 6 mujeres civiles y varios ancianos; 1 civil murió por una explosión del ejército israelí y 47 de la resistencia palestina.

Heridos 364: En Gaza (260), en la Ribera Occidental (104). Incluyendo 31 niños, 1 niño; Varias mujeres civiles; 4 activistas y partidarios internacionales de la paz; 1 periodista y 54 de la resistencia palestina.

Ataques 356: El ejército israelí de ocupación realizó 132 ataques durante incursiones en áreas residenciales palestinas; 64 ataques durante confrontaciones entre el ejército israelí y palestinos; 89 ataques desde los postes militares del ejército israelí hacia casas y propiedades civiles; 2 ataques desde los puntos de control (Checkpoints); 1 ataque perpetrado por colonos israelíes ilegales. Además, los barcos israelíes de la marina de guerra abrieron fuego en 13 ocasiones en Gaza y los helicópteros de combate en 55 oportunidades.

Incursiones 755: El ejército israelí de ocupación realizó 37 incursiones en la capital Jerusalem; 85 en Ramallah; 93 en Jenin; 29 en Toubas; 71 en Tulkarem; 65 en Qalqilya; 81 en Nablus; 49 en Salfit; 17 en Jerico; 62 en Belén; 134 en Hebron; 16 en Gaza norte; 5 en Gaza; 3 en Gaza central; 5 en Khan Younis y 3 en Rafah.

Detenidos-Secuestrados 532: En Gaza (88), en Ribera Occidental (444). El ejército israelí arrestó a 15 civiles palestinos en la Capital Jerusalem; 36 en Ramallah; 63 en Jenin; 45 en Tulkarem; 17 en Qalqiliya; 142 en Nablus; 17 en Salfit; 16 en Jerico; 18 en Belén; 75 en Hebron; 66 en Gaza norteño; 22 en Rafah. Incluyendo 42 niños; 1 mujer civil; 3 médicos; 8 estudiantes universitarios y 19 oficiales militares palestinos.

Demoliciones de Casas 15: En Gaza (5), en Ribera Occidental (10). El ejército israelí demolió 7 casas en la Capital de Jerusalem; 1 casa en Tulkarem; 1 casa en Nablus; 1 casa en Belén; 2 casas en la ciudad de Gaza; 2 casas en Khan Younis y 1 casa en Rafah.

Ocupación de Casas 58: Las fuerzas israelíes ocuparon casas de palestinos en los distritos de Jenin 2; en Tulkarem 1; en Qalqilya 2; en Nablus 16; en Salfit 5; Belén 2; en Gaza norteño 9; Gaza 6; Gaza Central 6; Khan Younis 6 y en Rafah 3.

Toques de Queda 28: El ejército de ocupación israelí impusó excedentes Toques de Queda en las áreas residenciales del distritos de la Capital Jerusalem; en Ramallah 3; Jenin 2; Tulkarem 1; Qalqilya 3; Nablus 9; Salfit 7 y en Hebron 1.

Clausura de Caminos 115: La fuerza ocupación cerró los caminos de travesía internacionales de Rafah hacia Egipto y el Aeropuerto Internacional Yasser Arafat en 57 ocasiones así mismo los caminos hacia Israel en 58 ocasiones.

 

Puntos de Control Militar (Checkpoints) 391: Israel mantiene instalado ilegalmente puntos militares de control (Checkpoints) en Palestina ocupada: en la Capital Jerusalem 69; en Ramallah 33; Jenin 71; Toubas 12 Tulkarem 28; Qalqiliya 18; Nablus 13; Salfit 21; Jerico 18; Belén 18 y en Hebron 90 Checkpoints.

Obstrucción Médica 11: Las fuerzas de Ocupación israelíes dispararon contra dos ambulancias y le negaron el acceso a civiles heridos y fallecidos. También el ejército israelí irrumpió en hospitales y clínicas en toda la Ribera Occidental.

Ataques contra los Sitios Religiosos 2: En la Ribera Occidental, los colonos israelíes ilegales junto con el ejército de ocupación incendiaron una Mezquita, sitiaron otra y prohibieron a los peregrinos el acceso al templo.

Actividad de los Asentamientos 3: Gran número de actividades de construcción de casas en los asentamientos ilegales de los distritos de Qalqilya y de Hebron.

 

Fuente: Suhail Hani Daher Akel,ex embajador de la ANP en Argentina.

MASACRE COBARDE DEL EJERCITO SIONISTA DE OCUPACION EN GAZA

El régimen sionista suele argumentar para diferenciar sus acciones militares de las de organizaciones como Hamás e Hizbulá que su Ejército nunca mata voluntariamente a civiles. Pero lo cierto es que los mata y a un ritmo mucho más elevado que el de sus adversarios islamistas.

Al menos 20 personas -entre ellas, cuatro niños- han muerto en los ataques llevados a cabo por el Ejército sionista en la franja de Gaza y Cisjordania en las últimas 24 horas, según fuentes sanitarias locales.

El régimen sionista ha continuado con sus ataques durante toda la mañana. En el último, dirigido contra un vehículo que circulaba por el sur de la ciudad de Gaza, murieron dos personas, dos milicianos de Hamás.

Entre los milicianos se encuentra un destacado militante de Hamás y a su vez hijo de Khalil Al-Haia, diputado y jefe del bloque parlamentario de Al-Fatah en el Consejo Legislativo Palestino.

Otros 18 fallecidos

Poco antes, fuentes hospitalarias palestinas habían informado de que en operaciones militares israelíes en Gaza y Cisjordania en las últimas 24 horas habían muerto 18 palestinos, entre ellos cuatro menores, con lo que se eleva a 20 el número de víctimas desde el miércoles por la mañana en este tipo de ataques.

Entre los fallecidos se cuentan cuatro niños, uno de ellos menor de 6 meses, mientras que los 16 restantes eran milicianos de distintas facciones armadas de Gaza y Cisjordania.

El bebé perdió la vida en un bombardeo aéreo israelí registrado en la noche del miércoles contra la sede del Ministerio del Interior, organismo desde el que Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamás) dirige a los cuerpos de seguridad en Gaza.

Hamás informó en un comunicado que ocho de los militantes fallecidos desde el miércoles eran miembros del movimiento, a los que se suman los dos muertos en el ataque aéreo en la ciudad de Gaza de este jueves.

 

El terrorismo sionista especialista en asesinar niños

 

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 Tamir Abu Sha´ar fallecio por un disparo del ejército sionista.

 

Los tiroteos son algo cotidiano en la frontera entre Gaza e Israel y hasta una madre de familia, como la viuda Sabah Abu Chaar, termina acostumbrándose, pero el martes pasado una bala perdida mató a su hijo Tamer, de 10 años, durante una incursión israelí.

La casa familiar, al este de la ciudad de Deir el-Balah, está hecha de miserables latas oxidadas en medio de un solar, frente a la posición militar israelí de Kissufim.

Los tiros comenzaron en las primeras horas de la tarde. “Abrí la puerta y vi que estaban disparando por todas partes”, cuenta Sabah Abu Chaar, de 41 años, madre de siete niñas y niños, desgarrada por el dolor.

Tamer aprovechó un descuido de su madre para salir de la casa.

“Cuando llegué ante la puerta lo encontré tirado en medio de un charco de sangre, como un carnero degollado”, cuenta. La bala le destrozó la cabeza.

La madre y los testigos palestinos son categóricos: el niño recibió una bala disparada por soldados israelíes. El ejército del Estado hebreo afirma haber disparado únicamente “contra hombres armados”.

“Según nuestras informaciones no hemos herido a ningún niño”, declaró una portavoz militar este viernes.

Este drama ilustra el miedo que se cierne sobre los habitantes de las localidades de la Franja de Gaza fronterizas con Israel, una zona en la que el ejército israelí lanza frecuentes operaciones, disparando sobre todo aquel que se acerque a la “valla de seguridad”.

Según el Centro Palestino de Derechos Humanos (CPDDHH), 243 civiles han muerto en esas zonas desde el comienzo de la intifada, en septiembre de 2000.

“Vivimos una situación dramática. Tan pronto cae la noche esta zona se transforma en un pueblo fantasma, nadie se atreve a salir ya que los soldados israelíes disparan sobre todo lo que se mueve”, afirma Mohammed Abu Chaar, tío de Tamer.

“Hace diez días una unidad israelí llegó a las tres de la mañana y reunió a todos los hombres para servirse de ellos como un escudo humano” frente a los activistas palestinos, asegura Abu Chaar.

Para Mohammed Abdelrazek, otro habitante de 37 años, “salir de noche significa morir. Vivimos en un miedo permanente”.

Según Ibtissam Zaqout, del CPDDHH, el riesgo de recibir un disparo israelí es tan grande “que restringe considerablemente los movimientos de los habitantes y les impone de hecho un toque de queda”.

“Además las terras cultivables han sido arrasadas, casas enteras destruidas y muchas familias se han visto obligadas a partir para escapar a las incursiones”, añade.

“Los habitantes de las regiones fronterizas son testigos de violencias que provocan en ellos choques psicológicos que les causan insomnios, pesadillas, ansiedad, y sobre todo entre los niños comportamientos anormales”, declaró por su parte la psicóloga Raghda Al-Masri, que trabaja para la ONG Médicos sin Fronteras.

El régimen sionista y sus “bondades” con Latinoamérica

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Nadie imaginó, hace 60 años, que el Estado de Israel, cuyo pueblo soñó durante siglos con el “derecho a existir”, acabaría negándoselo a sus primos hermanos palestinos. Nadie imaginó que los jefes políticos del pueblo elegido acabarían promoviendo el terrorismo internacional, junto con Estados Unidos.

En la industria bélica israelí trabaja la cuarta parte de la población económicamente activa. ¿Quiénes son sus clientes? No quienes también sueñan con su “derecho a existir”, sino los regímenes que realizan negocios suculentos, ajustándose a las reglas del “libre mercado”. Money, money, money.

A inicios de mes trascendió que Colombia comprará a Israel 24 aviones supersónicos “renovados” del tipo “cachorro de león” (Kfir, en hebreo), que los agentes del Mossad contribuyeron a diseñar robándose los planos del Mirage francés, así como también copiaron el tanque Merkava del inglés Chieftain, y el fusil Galil del soviético AK.

Fuera de transacciones comerciales y pormenores técnicos, se agradece la honestidad de Juan Manuel Santos, ministro de Defensa de Colombia: “Se piensa en el conflicto armado interno, no en los vecinos”. O sea: en los vecinos. O sea: en Venezuela. Pero a ver… ¿no dijo Shakira que los colombianos “están-cansados-de-la-guerra”? Apresúrese a palomear “sí”, “no”, “no sé”, “me da igual”, porque el sátrapa Álvaro Uribe Vélez va por la tercera relección, y con los gringos se las trae.

Los intereses armamentistas de Israel en América Latina cuentan ya con larga experiencia. Allí donde hay huevos de la serpiente, sus mercaderes se hacen presentes para mimarla, orientarla, entrenarla, y venderle… “seguridad”. Empezaron con sigilo al inicio del decenio de 1970, cuando aún existían gobiernos que creían en el derecho internacional.

En rigor, la cooperación estratégica Washington-Tel Aviv en América Latina data de 1962, cuando el gobierno de Kennedy incorporó a los “Cuerpos de Paz” técnicos sionistas para divulgar el cooperativismo agrario como forma de guerra sicológica en un continente atraído por la revolución cubana.

Tras el golpe de Estado en Chile (11 de septiembre de 1973), Israel vendió a Pinochet misiles aire-aire Shafir, mientras instructores israelíes aterrizaban en Santiago y oficiales chilenos poblaban las academias militares israelíes. Israel y el régimen racista de Sudáfrica eran para entonces los países más amigos de Chile.

La vieja doctrina exterior de Abba Eban (ex ministro israelí de Asuntos Exteriores, 1915-2002), dividir el espectro mundial entre amigos de Israel y amigos de los árabes, fue sustituida por Ariel Sharon, sumándose a la doctrina del Pentágono.

“El esfuerzo militar de Israel –enfatizaba Sharon– es el principal en todos los órdenes y debe ser enfocado en la perspectiva del conflicto global entre el mundo comunista y el Occidente de capitalismo libre, sosteniendo por las armas la causa occidental en cualquier rincón del mundo.”

Luego, el preámbulo y el primer punto del acuerdo de cooperación estratégica suscritos por Ronald Reagan y Menajem Beguin auspició las “operaciones conjuntas más allá de la zona del Mediterráneo”.

El punto tres del acuerdo estipulaba la “cooperación estrecha en la orientación de la asistencia militar en todo el tercer mundo”. Y para el caso, Sharon contrató al estadunidense Arie Granger para efectuar un profundo estudio de marketing de armamentos en América Latina.

Según un editorial de The Guardian (27/8/82) y Le Monde Diplomatique (octubre de 1982), ambos firmados por el analista Ignacio Klich, Israel aspiraba a “…convertirse en el mandatario de Estados Unidos en América Central, el Caribe, África del Sur y Taiwán, pues por razones políticas Washington no puede brindar toda la asistencia militar requerida por los regímenes amigos”.

Recordemos el caso del mexicano Marcos Katz, representante oficial de las industrias aeronáuticas israelíes en México y América Central. En julio de 1977, Katz se vio en dificultades cuando el diario Haaretz de Tel Aviv lo señaló como el contratista de un avión de transporte argentino decomisado en el aeropuerto de Siwell, Barbados. El avión transportaba 26 toneladas de armas y municiones vendidas por Israel a Guatemala y embarcadas por Katz en Portugal.

El gobierno de Bridgetown presentó una protesta al gobierno israelí. “Las armas –observó– serán destinadas al país centroamericano debido ‘al problema con Belice’ (por el cual Guatemala reclamaba soberanía).”

Comedidamente, Tel Aviv “demostró” que el avión que las transportó no salió de Israel. ¿Y Katz? Olvídese. En 1976, el caballero había donado 50 mil dólares a la Universidad Religiosa Israelí Bar Ilan para consagrar una cátedra a nombre de sus progenitores, y Tel Aviv dio por cerrado el asunto.

En 1978, tras la suspensión de la ayuda militar yanqui a Guatemala por la violación sistemática de los derechos humanos, Israel se apiadó del régimen genocida y le vendió 11 aviones Arawa, 10 blindados RBY-MK, 15 mil fusiles Galil, morteros de 81 mm, bazucas, lanzagranadas, tres guardacostas Dabier, un sistema de transmisiones tácticas, un circuito de radares y 120 toneladas de municiones.

El eterno Holocausto…

Imágenes del horror sufrido por niños palestinos durante la expulsion de sus tierras por el invasor sionista en 1948.

 

Por estos días se esta recordando con diversos actos, la matanza de miles de judios en manos de los nazis en los campos de concetración.

En muchos medios masivos de comunicación han aparecido analistas internacionales recordando y analizando aquel trágico hecho.Tambien haciendo comparaciones tales como que Ahmadineyad es un supuesto “Hitler” por oponerse a la existencia del estado nazi-fascista de “Israel”.

Pero no han mencionado el HOLOCAUSTO silencioso que esta llevando a cabo dicho estado fascista, que tortura a ciudadanos palestinos detenidos, que tiene detenidos en sus cárceles a niños menores de edad sin acusacion alguna, no condenan las acciones de terrorismo de estado como el asesinato “selectivo” de personas cuyo crimen es defender a su tierra y a su pueblo del invasor.

NINGUNO de estos “analistas” se ha molestado en escribir algun articulo sobre las resoluciones de la ONU , mas de 60,ha violado con el consentimiento de el imperialismo de EE.UU.

Este “estado” es el principal Violador de los derechos humanos en el mundo, que practica el terrorismo de estado desde su fundacion y en la actualidad lo sigue haciendo.

La presecucion en el pasado la sufrieron los judios, en la actualidad son los PALESTINOS son los que sufren la persecucion de un “estado judío”, segun sus dirigentes, que mas que “estado judio” es un ente terrorista de corte fascista.

Este eterno holocausto lo viene sufriendo el pueblo palestino desde la nakbaen el año 1948 hasta la actualidad, con la eterna complicidad de la comunidad internacional.