Cucarachas judias extremistas haran una manifestacion en un pueblo árabe reivindicando la cobardia como base de la repugnancia sionista

El Tribunal Supremo de Israel autorizó hoy la celebración de una manifestación de judíos ultranacionalistas en la ciudad de Um El-Fahem, una de las principales ciudades palestinas, un fallo que la minoría palestina ve como una peligrosa provocación.

La intervención de la máxima instancia judicial de Israel fue requerida por los líderes ultra-radicales Itamar Ben-Gvir y Baruch Marzel, tras la negativa de la Policía a permitirles que se manifiesten en Um El-Fahem, al noreste de Tel Aviv, y donde viven unos 41.000 palestinos.

Según los dos demandantes, ellos y sus correligionarios deben tener el derecho a manifestarse en esa localidad de la misma forma que los pacifistas lo hacen frente a sus casas en los asentamientos judíos de Hebrón, ciudad de la Cisjordania ocupada y considerada por el derecho internacional como “territorio ocupado”.

De no haberla apoyado hubieran causado “un gran daño a la credibilidad del poder judicial”, y pasado el mensaje de que “lo que está bien para árabes e izquierdistas, nos está prohibido a nosotros”, declaró Ben-Gvir.

Los ultra-radicales judíos, en su mayoría colonos del distrito de Hebrón, tienen la intención de manifestarse a mediados de noviembre por las calles de Um El Fahem con banderas israelíes, alegando que es parte del territorio de Israel.

Um El Fahem es una ciudad palestina que quedó dentro del territorio reconocido de Israel en 1949, y sus habitantes forman parte de lo que comúnmente se conoce como la minoría “árabe-israelí”, compuesta por más de un millón de personas.

Pero la manifestación causa gran temor en círculos políticos y de seguridad por las consecuencias que puede llegar a tener en la zona, donde residen numerosos activistas de la también extremista “Facción Norte” del Movimiento Islámico de Israel.

El diputado Jamal Zahalka, del Pacto Democrático Árabe (Balad), calificó el fallo judicial de “legitimación del racismo”.

“Emplearemos nuestros derechos para protestar y defender Um El Fahem de estos fascistas y racistas”, aseguró Zahalka.

Otro diputado árabe, Taleb A-Sana, apeló al asesor jurídico del Gobierno israelí para que cancele la manifestación porque “está de sobra y es una provocación”.

La de los jueces, declaró A-Sana, “es una decisión desgraciada, el Tribunal se ha rendido ante un grupo extremista fanático”.

La polémica marcha se plantea poco después de que las autoridades hayan calmado los ánimos entre judíos y árabes en la ciudad de San Juan de Acre, al norte de Haifa y donde hace menos de un mes estallaron graves disturbios entre ambas comunidades.

Vuelven las ridículas manifestaciones cobardes de fanáticos sionistas que irán a provocar a un pueblo árabe con banderas de lo que algunos llaman “israel”.Obviamente estan manifestación la podrán hacer porque estaran custodiados por soldados,porque sino no tendrian los huevos suficientes de ir sin custodia a ese pueblo árabe.

Asi actuaron en Siria los cobardes soldados estadounidenses,que son humillados todos los dias en Iraq

Cuatro helicópteros han atacado la localidad de Abu Kamal, en la frontera entre Siria e Irak, causando ocho muertos y un herido. El Gobierno sirio asegura que EEUU está detrás del ataque.

Cuatro helicópteros de Estados Unidos han atacado una localidad de Siria fronteriza con Irak y han causado ocho muertos y un herido, informaron fuentes oficiales sirias.

Informes del Gobierno de Damasco difundidos por la televisión siria y la agencia oficial de noticias Sana señalan que el ataque se registró en la provincia fronteriza de Dir al Zur.

Las fuentes añadieron que el objetivo fue un edificio en construcción situado en la granja Al Sukariya, en la población de Abu Kamal.

“Los cuatro helicópteros lanzaron una agresión contra el edificio civil en construcción y dispararon contra los trabajadores que se encontraban allí”, dijo a la agencia Sana una fuente oficial no identificada.

Entre las víctimas mortales se encuentra la esposa del guarda del edificio, agregaron Sana y la televisión.

Según Sana, los helicópteros estadounidenses llegaron a adentrarse ocho kilómetros en territorio sirio.

El ataque, de acuerdo con los informes oficiales sirios, se produjo a las 16.45 hora local (13.45 GMT) y una vez completada la acción armada, los helicópteros se retiraron hacia Irak.

Abu Kamal, a orillas del río Éufrates y muy cerca de la frontera iraquí, ha sido mencionada en el pasado como una región que supuestamente utilizan como zona de paso presuntos militantes de los grupos insurgentes iraquíes.

Por su parte, la cadena de televisión qatarí Al Yazira dijo que dos de los helicópteros estadounidenses llegaron a aterrizar en el lugar mientras los otros dos sobrevolaron la zona para garantizar la seguridad de la operación.

Al Yazira agregó que los ocupantes del edificio fueron atacados por ocho efectivos militares que salieron de los helicópteros.

No ha habido confirmación oficial por parte de la fuerza militar de Estados Unidos destacada en Irak.

Fuente: Diario “El Mundo” de España

Abogados holandeses exigen la detención de la rata Ayalon por crímenes de tortura

Los abogados holandeses afirman que una investigación preliminar para avariguar si Ayalon gozaba de inmunidad como ministro del gobierno, se demoró demasiado, permitiéndole abandonar el país en mayo. Según la versión de la Agencia de Noticias Judías, que cita al periódico israelí Yediot Aharonot, hubo contactos diplomáticos israelíes ante sus homólogos holandeses, cuando Ayalon asistió en mayo a una conferencia en Holanda sobre el 60º aniversario de la creación del Estado de Israel, para impedir su detención.

Los abogados apelaron contra la decisión de los fiscales holandeses de no investigar a Ayalon cuando visitó Holanda en esa fecha. Ayalon actualmente es ministro sin cartera y fue contrincante de Ehud Barak para el liderazgo del partido laborista israelí.

Justo antes de su llegada en el país, el Centro Palestino para los Derechos Humanos (CPDH), junto con la oficina de derechos humanos de Amsterdam Böhler Franken Koppe Wijngaarden llegaron a los tribunales para pedir una orden de detención para Ayalon. La abogada holandesa Liesbeth Zegveld declaró que había presentado el caso ante el Tribunal de Apelación de La Haya. El tribunal no contestó a las llamadas que pedían la confirmación de este extremo, pero tiene la potestad de ordenar a los fiscales la apertura de una investigación.

El caso constituye el último ejemplo de aquellos palestinos que apelan a tribunales exteriores de acuerdo con el principio conocido como jurisdicción universal, que afirma que algunos delitos son tan graves que pueden perseguirse en cualquier parte, y no sólo en el país en que se cometieron. La abogada holandesa ha enviado una carta de queja a la Corte Internacional de Justicia de la Haya en la que alegó que el Fiscal General holandés ‘dejó que un hombre sospechoso de tortura escape a la detención’.

Jalid al-Shami quedó lesionado de por vida después de haber sido torturados por soldados israelíes en una detención en diciembre de 1999 en la ciudad de Gaza. Fue trasladado a la prisión de Ashkelon e interrogado durante 20 días en sesiones de tortura que duraban, de acuerdo con el CPDH, entre el 20 y 40 horas cada una. Al-Shami fue confinado a una celda de 2×2 metros entre las sesiones de interrogatorio, y en repetidas ocasiones fue sometido a temperaturas de congelamiento, esposado y encadenado a una silla durante horas, todo ello sin haber sido llevado jamás ante la justicia.

Tras sus primeros 20 días de interrogatorio y tortura, Al-Shami fue llevado ante un tribunal militar sin representación y condenado a treinta días adicionales, siete de los cuales fueron en régimen de incomunicación. Afirmó que los soldados le obligaron a firmar una confesión de crímenes que no cometió, y que está lesionado de por vida como resultado de la tortura. Rayi Surani, director del Centro Palestino de Derechos Humanos con sede en Gaza, afirmó en una entrevista telefónica que Ayalon es responsable de las presuntas torturas, puesto que era jefe del Shin Beth en la época. Según Sourani, las pruebas presentadas al fiscal general de Holanda cumplieron todos los requisitos legales. El grupo inicialmente recibió una respuesta positiva de los funcionarios de los tribunales holandeses, pero una orden de detención nunca fue emitida. De hecho, Ayalon sólo se enteró de la cuestión después de regresar a Israel.

Ayalon regresó a Israel gracias a la agilidad con la que trabajaron ambos gobiernos y sólo comentó desafiante el incidente unas días más tarde diciendo: “Estoy orgulloso de todo lo que he hecho en mis años en la guerra contra el terror, incluidos los años al frente del Shin Beth”, declaró.

El Centro de Derechos Humanos palestino afirma que al-Shami, trabajador de la construcción de Gaza, fue arrestado el 31 de diciembre en el puesto de control de Erez mientras se dirigía a su trabajo. El grupo no ha comunicado por qué se le detuvo. “Es del todo irrelevante”, afirmó Sourani. “Lo que es relevante es que fue torturado. Nada puede justificar eso”

Los abogados de Al-Shami afirmaron en una declaración que han pedido al tribunal de apelación que ordene una investigación y emita una orden de extradición o una orden internacional de detención para garantizar su presencia en Holanda en la celebración de cualquier juicio.

Ha habido un puñado de casos basados en la jurisdicicción universal de Holanda, pero ninguno contra un sospechoso que no residiera en Holanda o estuviera de visita en el país.

Otros intentos de atraer la atención sobre dichos casos en otros países también se han tambaleado.

En el año 2005, Doron Almog, un general israelí retirado, se negó a bajar de un avión en Londres después de recibir un soplo de que estaba a punto de ser arrestado por las autoridades británicas en relación con un ataque que mató a un dirigente de Hamas y a otras 14 personas, 9 de ellas niños. Volvió directamente a su país en avión.

En el año 2001, el entonces primer ministro Ariel Sharon se enfrentó a una demanda en Bélgica sobre su presunto papel en las matanzas de los campos de refugiados de Sabra y Shatila en Beirut en 1982. Nunca fue condenado.

Pero hay otras causa abiertas.

Fuente: Comité de Solidaridad con la Causa Árabe / Rebelión

Dice el talmud…

“Las almas de los no judios provienen de espíritus impuros y se llaman cerdos”. (Jalkut Rubeni Gadol 12,b) Gadol, 12 b).

Entrevista con el historiador y catedrático judío Shlomo Sand sobre su libro ¿Cuándo y cómo se inventó el pueblo judío?

Nadie está más sorprendido que el propio Shlomo Sand de que su último libro de investigación académica lleve ya 19 semanas en la lista de bestsellers de Israel. El éxito ha tocado a la puerta de este profesor de historia a pesar de que su libro pone el dedo en la llaga del tabú más importante en Israel.

Sand afirma que la idea de una nación judía -cuya necesidad de un lugar seguro en donde vivir se utilizó originalmente con el fin de justificar la fundación del Estado de Israel- es un mito inventado hace poco más de un siglo.

Shlomo SandEste historiador, catedrático de Historia Europea en la Universidad de Tel Aviv, llevó a cabo una amplia investigación histórica y arqueológica en apoyo no sólo de esta alegación, sino de otras tesis igual de controvertidas.

Además, asegura que los judíos no fueron nunca expulsados de la Tierra Santa, que la mayoría de los judíos actuales carecen de cualquier conexión histórica con el territorio denominado Israel y que la única solución política para el conflicto que enfrenta al país con los palestinos es la abolición del Estado judío.

Es bastante probable que el éxito de When and How Was the Jewish People Invented? [¿Cuándo y cómo se inventó el pueblo judío?] se repita en todo el mundo. La edición francesa, publicada el mes pasado, se está vendiendo con tal rapidez que ya han aparecido tres reimpresiones.

El libro está siendo traducido a una docena de lenguas, incluidas el árabe y el inglés. Pero su autor predice una fuerte oposición del lobby proisraelí cuando el libro salga a la luz el año próximo en USA, publicado por Verso.

Por el contrario, dice Sand, aunque los israelíes no lo han defendido, sí que han mostrado curiosidad por su argumentación. Tom Segev, que es uno de los periodistas más importantes del país, ha calificado el libro de “fascinante” y de “auténtico desafío”.

Lo sorprendente, añade Sand, es que la mayoría de sus colegas universitarios israelíes han evitado hacer el menor comentario. La única excepción ha sido la de Israel Bartal, profesor de Historia Judía en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Bartal, en un artículo publicado en el periódico Haartez, no hizo esfuerzo alguno por rebatir las afirmaciones de Sand, sino que dedicó buena parte de su exposición a defender a sus colegas, sugiriendo que los historiadores israelíes no son tan ignorantes sobre la naturaleza inventada de la historia judía como pretende Sand.

La idea de escribir este libro se le ocurrió hace muchos años, continúa Sand, pero tuvo que esperar hasta hace poco para empezar a escribirlo. “No puedo vanagloriarme de haber sido valiente al publicar el libro”, dice. “Porque he esperado hasta que tuve la plaza de catedrático en propiedad. En la universidad israelí hay un precio a pagar cuando se expresan opiniones como éstas.”

El principal argumento de Sand es que hasta hace poco más de un siglo, los judíos se consideraban judíos sólo porque compartían una religión común. A principios del siglo XX, dice, los judíos sionistas pusieron esta idea en entredicho y empezaron a crear una historia nacional en la que se inventaron que los judíos existían como pueblo separado de su religión.

De manera similar, la moderna idea sionista de que los judíos estaban obligados a regresar desde el exilio a la Tierra Prometida era algo totalmente ajeno al judaísmo, añade.

“El sionismo cambió la idea de Jerusalén. Antes, los lugares sagrados estaban considerados como lugares para añorar, de ninguna manera para vivir en ellos. Durante 2000 años, los judíos permanecieron lejos de Jerusalén no porque no pudiesen regresar, sino porque su religión les prohibía hacerlo hasta la llegada del mesías.”

La mayor sorpresa que tuvo durante su investigación fue cuando empezó a buscar pruebas arqueológicas de los tiempos bíblicos.

“No me educaron en el sionismo, pero al igual que los demás israelíes yo daba por descontado que los judíos eran un pueblo que había vivido en Judea y que fue expulsado al exilio por los romanos el año 70 d.C.

”Pero una vez que empecé a buscar pruebas, descubrí que los reinos de David y Salomón eran puras leyendas.

”Lo mismo pasó con el exilio. De hecho, la judeidad no puede explicarse sin el exilio. Pero cuando empecé a buscar libros de historia que me describiesen los pormenores de dicho exilio, no pude encontrar ninguno. Ni uno solo.

”La razón es que los romanos no exiliaron a nadie. De hecho, los judíos en Palestina eran mayoritariamente campesinos y todos los indicios sugieren que se quedaron en sus tierras.”

Por el contrario, Sand cree que una teoría alternativa es mucho más plausible: el exilio fue un mito promovido por los primeros cristianos para atraer judíos a la nueva fe. “Los cristianos querían que las generaciones posteriores de judíos creyesen que sus antepasados habían sido exiliados como un castigo de Dios.”

Entonces, si no hubo exilio, ¿cómo es que tantos judíos terminaron dispersos por el mundo antes de que el moderno Estado de Israel empezase a animarlos a “regresar”?

Sand dice que en los siglos que precedieron y siguieron a la era cristiana, el judaísmo fue una religión proselitista, que buscaba desesperadamente conversos. “La literatura romana de la época menciona este hecho”.

Los judíos viajaban a otras regiones a la búsqueda de conversos, particularmente en el Yemen y entre las tribus bereberes del norte de África. Siglos después, el pueblo del reino de Kazar, situado en lo que hoy es el sur de Rusia, se convirtió de forma masiva al judaísmo y esa fue la génesis de los judíos asquenazíes de la Europa central y oriental.

Sand pone de manifiesto el extraño estado de rechazo en que viven inmersos la mayoría de los israelíes, a pesar de que los periódicos han dedicado muchas páginas en fechas recientes al descubrimiento de la capital del reino de Kazar en las cercanías del Mar Caspio.

Ynet, el sitio web del periódico israelí más popular, Yedioth Ahronoth, publicó la historia con grandes titulares: “Arqueólogos rusos descubren la capital judía desaparecida desde tiempos inmemoriales”. Sin embargo, a ninguno de los periódicos, añade, se le ocurrió que este hallazgo pudiese contradecir el discurso oficial de la historia judía.

La argumentación de Sand pide a gritos una pregunta adicional, como él mismo señala: Si la mayoría de los judíos nunca se movió de la Tierra Santa, ¿qué fue de ellos?

“En las escuelas israelíes no se enseña, desde luego, pero la mayoría de los líderes sionistas iniciales, incluido David Ben Gurion [el primer primer ministro israelí] creían que los palestinos eran los descendientes de los judíos originales de la región. Creían que los judíos se habían convertido más tarde al Islam.”

Sand atribuye la reticencia de sus colegas a unirse a él a que muchos de ellos reconocen implícitamente que todo el edificio de la “Historia Judía” que se enseña en las universidades israelíes es tan inestable como un castillo de naipes.

El problema de enseñar historia en Israel, añade, se inició con una decisión de 1930, mediante la cual se separaba la historia en dos disciplinas: Historia General e Historia Judía. Se asumió que la historia judía necesitaba su propio campo de estudio porque la experiencia judía estaba considerada como algo único.

“No existen departamentos judíos de política o de sociología en las universidades. Sólo la historia se enseña de esta manera, lo cual ha permitido que los especialistas en Historia Judía vivan en un mundo muy insular y conservador, ajeno a los modernos desarrollos de investigación histórica.

“En Israel se me ha criticado que escriba sobre la Historia Judía cuando mi especialidad es la Historia Europea. Pero un libro como éste necesitaba a un historiador que sea familiar con los métodos habituales de investigación histórica que se utilizan en las universidades del resto del mundo.”

Fuente: Rebelion

La repugnante alimaña John Mc Cain miente sobre su “heroico” pasado.

El aspirante republicano a la Casa Blanca ha basado sus 35 años de carrera política en los cinco de prisionero en Vietnam. El corresponsal de EL MUNDO en Asia, David Jiménez, ha visitado en Hanoi a la familia del vietnamita que lo salvó, a la enfermera que lo curó de las heridas, al director de la prisión en la que estuvo… Tras recoger sus testimonios, ha llegado a una conclusión: McCain ha “falsificado” su heroica biografía

El joven piloto estadounidense despegó el 26 de octubre de 1967 desde un portaaviones atracado en el Golfo de Tonkin y se dispuso a bombardear objetivos enemigos en su misión número 23 sobre Vietnam. Acababa de entrar en el espacio aéreo de Hanoi cuando un misil alcanzó la cola de su ‘Skyhawk’, forzándole a accionar el sistema de eyección del avión. Mientras descendía aferrado a su paracaídas, cruzando a la deriva los cielos de Hanoi, una muchedumbre abandonó sus refugios para ver quién era el soldado enemigo que caía en aguas del lago Truc Bach. Era John McCain: hijo y nieto de almirantes de la Armada, futuro senador republicano y, cuatro décadas después de su captura en Vietnam, candidato a la presidencia de Estados Unidos.

La cárcel donde McCain pasó los siguientes cinco años como prisionero de guerra sigue en pie a duras penas, arrinconada entre nuevos edificios de apartamentos y el caótico tráfico de Hanoi. Este periodista observa cómo Tai, guía local, anima a entrar a los extranjeros que merodean la zona al grito de “¡entren y vean los recuerdos del próximo presidente americano!”. Una vez en el interior, tras los muros y alambradas de espino, un museo expone las viejas fotografías de McCain siendo tratado por médicos vietnamitas, su casco de piloto, su uniforme de presidiario

Captores y capturado han hecho todo lo posible por mantener vivo el recuerdo de lo que los veteranos de guerra americanos bautizaron como el Hanoi Hilton, un lugar donde el servicio dejaba mucho que desear y no había garantías de salir con vida. El Gobierno de Vietnam considera la prisión de Hoa Lo un símbolo de la resistencia del país a las invasiones extranjeras. Para McCain, es el capítulo de su biografía en el que ha basado una carrera política forjada en leyendas de heroicidad y honor.

Pero el Hanoi Hilton, y Vietnam, representan mucho más en la vida del candidato a la presidencia estadounidense: un baúl cerrado durante décadas con los secretos inconfesables y las traiciones que ponen en duda cuál es el verdadero McCain. ¿El héroe que América necesita y sus anuncios de campaña destacan a la menor oportunidad? ¿O es un político interesado y calculador que ha creado un personaje de ficción de sí mismo para dejar atrás una vida que hasta su paso por la guerra estaba sumida en la mediocridad?

John McCain, 72 años, debe la oportunidad de alcanzar la presidencia de su país el 4 de noviembre a un pobre y enclenque ex soldado vietnamita. Aquel 26 de octubre de 1967, Mai Van On se encontraba junto al lago Truc Bach cuando vio al piloto estadounidense caer al agua. Se tiró al lago y junto a un amigo rescató al piloto antes de que se ahogara. Cuando la muchedumbre se disponía a linchar a McCain, encolerizada tras meses de constantes bombardeos, On se enfrentó a sus compatriotas con una caña de bambú, salvando la vida del americano una segunda vez.

“Ocurrió allí mismo”, nos dice Bui Thi Lien, la viuda de On, señalando el lugar donde McCain yacía tras el accidente, con los dos brazos y una pierna rotos. El senador republicano no conoció al hombre que le rescató hasta tres décadas después, en 1996, durante un viaje a Vietnam con una delegación de políticos estadounidenses. Durante años se había negado a celebrar esa reunión, pero la intermediación de otro veterano de la guerra le hizo aceptar a regañadientes un breve encuentro. “¡McCain, McCain!”, gritó On mientras se arrojaba a los brazos del político, en una reunión en la que el candidato se mostró frío e incómodo.

McCain jamás volvió a interesarse por su salvador a pesar de visitar el país otras nueve veces, nunca trató de ayudarle a pesar de que vivía en la pobreza e ignoró la carta que le hicieron llegar hace dos años anunciando su fallecimiento. “Una vez esperamos en nuestra casa y vimos acercarse su comitiva. Estábamos seguros de que se pararía a saludarnos, pero pasó de largo. Aquello entristeció mucho a mi marido. Jamás habría aceptado dinero, pero apreciaba a McCain y se preguntaba qué había hecho para que no quisiera saber nada de él“, recuerda su mujer con los ojos entreabiertos, que guarda entre los recuerdos de On la única fotografía en la que aparece con el senador.

Gran desprecio

John McCain había borrado para entonces las partes de su vida en las que su imagen no se correspondía con la del héroe insobornable. On ni siquiera es mencionado en ‘La Fe de mis Padre’, la autobiografía del candidato en la que en cambio sí detalla su lucha titánica contra todas las adversidades en el Hanoi Hilton o las supuestas torturas que le infligieron sus carceleros.

Tran Trong Duyet era el jefe de seguridad de la prisión durante el cautiverio de McCain. Hoy jubilado a sus 75 años, el ex funcionario asegura que el preso americano y él se hicieron amigos, que discutían a menudo de política y que incluso se intercambiaban lecciones en sus respectivas lenguas.

El Gobierno vietnamita sostiene que los prisioneros enemigos fueron tratados estupendamente durante la guerra, una versión que trata de corroborar con la exhibición de fotografías en las que se puede ver a los internos estadounidenses jugando al baloncesto, adornando un árbol de navidad o cocinando un pavo. “Doctores militares tratando las heridas del piloto americano John McCain”, puede leerse junto a una de las imágenes del museo de la prisión.La credibilidad de esas imágenes es dudosa por haber sido tomadas y utilizadas por la propaganda del Partido Comunista vietnamita. El propio Duyet admite que la vida en la prisión era lo dura que cabe esperar en tiempos de guerra, pero niega que nadie pusiera la mano encima al ‘Príncipe’, como los guardias rebautizaron a su más ilustre inquilino. “Sabíamos que era el hijo de un almirante y las autoridades dieron orden de que se le tratara con especial cuidado”, dice Duyet. “Entiendo que para que le voten en América tiene que decir que lo torturamos y no le guardo rencor por ello. Yo también quiero que gane las elecciones”.

Nadie duda que McCain pasó cinco largos y duros años en el Hanoi Hilton, pero también lo hicieron otros 300 estadounidenses que nunca han tratado de sacar provecho a lo que consideran gajes de la guerra. Algunos han comenzado a airear su resentimiento ante la constante explotación de esa parte de la vida de McCain, recordando que él fue uno de los pocos que rompió el código militar y cedió a la presión de los agentes vietnamitas durante los interrogatorios.

John McCain ha admitido en el pasado que dio información a sus captores y que firmó una confesión para salvar la vida y recibir tratamiento médico. “Me sentí horrible”, dijo años más tarde al referirse al momento en que los agentes lograron romper su voluntad. “Había decepcionado a mis compañeros, a mi país y a mí mismo”. El hecho de que McCain haya construido un aura de héroe alrededor de sus años de prisión hace más difícil para algunos de sus ex compañeros perdonar que no se comportara como tal. “Conozco a otros que estuvieron dentro y no cedieron a los interrogatorios. Algunos pagaron con su vida. Para mí, McCain no es ningún héroe“, asegura Check Searcy, un veterano de la guerra de Vietnam que sirvió en los servicios de inteligencia del Ejército americano y que ha regresado a Hanoi para ayudar en la retirada de minas del país.

Borrachín y ligón

El ‘Hanoi Hilton’ fue, en todo caso, una experiencia vital que cambió para siempre a McCain. La biografía oficial de su campaña electoral asegura que el piloto salió de la cárcel convencido de que en adelante debía servir a un bien común más grande que él mismo. Atrás quedaba el cadete mediocre, borrachín y mujeriego que se graduó en la academia naval en el puesto 894 de 899 posibles, estrelló dos cazas en sendas maniobras en Texas y Virginia en sus primeras prácticas de vuelo y evitó la expulsión en varias ocasiones gracias a las conexiones militares de su familia. “Disfrutaba más de la vida fuera de servicio que volando”, escribe el propio McCain en su autobiografía. “Conducía un Corvette, ligaba mucho y pasaba todo el tiempo en bares y fiestas de playa”.

Tras ser liberado, en 1973, el nuevo McCain trabajó brevemente en la empresa privada, se separó de su primera mujer para casarse con su actual esposa, la rica heredera Cindy Lou Hensley, y emprendió el camino de la política. Vietnam iba a ser, desde el principio, la plataforma de una carrera en la que uno de sus objetivos sería escapar de la sombra de un padre distante y exigente, veterano de la II Guerra Mundial y el conflicto de Corea, al que se propuso superar en méritos.

El ’show’ de la guerra

La primera incursión política del veterano de guerra fue a nivel local en el primer distrito de Arizona, donde comprobó enseguida la aplastante atracción política que los héroes militares provocan en el electorado americano. Su oponente trató de deslegitimar su candidatura asegurando que McCain no era originario de Arizona, dando pie a una respuesta que desde entonces se ha repetido una y otra vez en boca del senador: “Me habría gustado tener el lujo, como usted, de crecer y vivir toda mi vida en un lugar tan bonito como el primer distrito de Arizona. Pero estaba haciendo otras cosas. En realidad, ahora que lo pienso, el lugar donde más tiempo he pasado es Hanoi“. Un Hanoi que, como comprobamos, hoy no se parece en nada al que McCain conoció a duras penas desde su celda.

La guerra se ha convertido con el tiempo en un reclamo turístico más, con los puestos callejeros vendiendo recuerdos de los combates, el museo del ‘Hanoi Hilton’ organizando ‘tours’ y los extranjeros comprando camisetas con el lema ‘Good Morning Vietnam’. Más de la mitad de la población vietnamita actual no había nacido cuando se firmaron los acuerdos de París que en 1973 supusieron fin a la guerra y al encierro de McCain. El resto de los vietnamitas, incluso los que vivieron bajo la amenaza diaria de los bombardeos, habla del conflicto sin rencor alguno.

Las próximas elecciones americanas son para ellos una cita distante, sobre todo ahora que Vietnam vive su propia crisis financiera y una inflación superior al 20% que amenazan con frenar el desarrollo de los últimos años. McCain fue uno de los promotores en Washington de la política que llevó a normalizar relaciones con el viejo enemigo. El comercio entre ambos países se ha multiplicado desde entonces por 10, llegando a los 9.000 millones de euros el año pasado. Los vietnamitas confían en que el republicano, desde la Casa Blanca, continúe esa política de acercamiento. Lo consideran su candidato. “Si tuviera que votar, sería por McCain”, asegura Nguyen Thi Thanh, la enfermera que trató las heridas del entonces joven piloto.

A su alrededor, en un barrio humilde de Hanoi, otras mujeres se suman efusivamente a la idea de un triunfo del ex presidiario y corean su nombre entre risas. “¡McCain!, ¡McCain!”. Incluso quienes no tuvieron un contacto directo con el senador aseguran desear su triunfo por el simple hecho de que vivió en Vietnam, aunque fuera tras los barrotes de una celda inmunda. La contradicción resulta chocante: McCain cuenta con más apoyo aquí, en el país que ayudó a bombardear, que en casa, donde la crisis económica y las dudas sobre su candidatura le mantienen por detrás de Obama en las encuestas.

La victoria del ‘Príncipe de Hanoi’ en EEUU todavía es posible, según los analistas. Se trataría del colofón a una carrera llena de claros y oscuros que en sus momentos más bajos siempre encontró el impulso de los años pasados en el ‘Hanoi Hilton’. “Gracias a mi experiencia como prisionero de guerra”, escribe el propio McCain en La Fe de mis Padres, “tenía, como dicen en política, una buena historia que vender”.

Fuente: Diaro “El Mundo” de España

La selección de PALESTINA jugará en su tierra,lejos de las presiones de la ocupación sionista extranjera

A falta de acuerdos con Israel y un Estado propio, los palestinos vivirán en pocos días un hecho histórico: su selección de fútbol albergará su primer partido internacional.

La cita es el domingo 26 de octubre. Una fiesta que servirá para inaugurar el Estadio Faisal Husseini de A-Ram, cerca de Ramala (Cisjordania) y que contará con un invitado, la selección jordana, y un padrino, el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, que ya ha confirmado su presencia en el amistoso.

El organismo internacional de fútbol ha anunciado lo que la Federación palestina espera desde su creación hace 10 años: albergar un partido a nivel internacional. 10 años en los que la selección palestina ha tenido que entrenarse —cuando ha podido— en pésimas condiciones. Hasta la fecha, Palestina ha recibido a sus rivales en Jordania o Qatar. Tras la decisión de la FIFA, los palestinos ya tienen las condiciones y la bendición internacional para para jugar en casa sin moverse de casa.

El nuevo Estadio ha sido financiado por la FIFA y ha sido bautizado con el nombre de uno de los históricos dirigentes palestinos, Faisal Huseini, fallecido en Kuwait el 31 de mayo de 2001. “Es muy importante que las selecciones jueguen sus partidos en sus estadios”, ha dicho un portavoz de la FIFA. Blatter aprovechará su viaje para inaugurar otro campo, también en la zona de Ramala.

Los palestinos preferirían —antes que más campos de futbol— que Blatter presionara al Gobierno israelí para que facilite la libre circulación de los jugadores de la selección. En especial, los que viven en la Franja de Gaza, territorio que desde que fue tomado por el grupo islamista Hamás (junio de 2007) se ha visto sometido un bloqueo israelí.

Desde hace cuatro meses, cuando entró en vigor el alto el fuego pactado entre Israel y Hamás (via Egipto) cada dia entran unos 100 camiones de ayuda humanitaria y productos a Gaza pero sus habitantes siguen sin poder salir a menos que tengan un permiso especial. El caso más llamativo y triste fue hace un año cuando 18 seleccionados palestinos no obtuvieron el permiso para viajar a Singapur, en la fase de clasificación del Mundial 2010. Consecuencia, derrota técnica, 3-0. Una humillación ajena al marcador.

Antes del anuncio de la FIFA, se rumoreaba que el primer partido internacional se celebraría en Gaza. Al final será cerca de Ramala, la sede administrativa de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Centro de poder del grupo nacionalista Al Fatah que domina Cisjordania. Hamás lo hace en Gaza. En este sentido, el partido del presidente Abu Mazen ha metido un gol, aunque con la ayuda del árbitro, la FIFA. Lo que está claro es que contra Jordania, al seleccionador palestino no preguntará a sus jugadores con qué movimiento simpatizan. Es un partido amistoso.

Fuente: Diario ” El Mundo” de España

Dice el talmud…

“Jehová creó al no judio en forma humana para que el judio no sea servido por bestias. Por lo tanto, el no judio es un animal en forma humana, condenado a servir al judio de dia y de noche”. (Midrasch Talpioth, 255 1, Warsaw 1.855).

Soldados sionistas secuestraron a ocho palestinos y tambien impiden a los agricultores recoger la aceituna

Los soldados del ejército israelí secuestraron a ocho palestinos residentes en pueblos cercanos a la ciudad de Tulkarem, en el norte de Cisjordania, e impidieron a los agricultores llegar a sus tierras para recoger la cosecha de aceituna.

Fuentes locales del pueblo de Qaffin, al norte de Tulkarem, afirmaron que los soldados israelíes habían secuestrado Qusai Ayed Hirsha (de 14 años) y a Nabil Khasib (15 años) de sus campos en Qaffin cuando ayudaban a sus familias a cosechar la oliva.

En el pueblo de Anabta, al este de Tulkarem, los soldados israelíes secuestraron a tres jóvenes de sus casas al anochecer del pasado miércoles [8 de octubre]: Muhammad Isam Nassar, Islam Abdel-Karim Ali y Zaid Burhan Hamdallah, los tres de 17 años.

Los soldados también asaltaron las casas de Zeyad Saadah y Izz Toum, pero no dieron con ellos.

Antes de ello, los soldados israelíes habían secuestrado a Ersleen Sawalha de Dhennaba, al este de Tulakarem, que trabaja como contable en una organización benéfica de ese pueblo. Ersleen es hermana del mártir Eyad Sawalha, uno de los comandantes de la Jihad Islámica en Jenin.

Otros dos jóvenes también fueron secuestrados por los soldados israelíes el pasado jueves en el pueblo de Shufa al sur de Tulkarem, Musaab Ibrahim (23 años) y Ala’ Fathi Musa (26 años), tras registrar sus casas.

Además, con el pretexto de las celebraciones judías del Yom Kippur (Día de Expiación), los soldados israelíes se estacionaron en la puertas [de salida a través del Muro] de los pueblos de Deir al-Ghsoun y Qaffin al norte de Tulkarem, y del pueblo de Kafr Soural sur de esta ciudad, e impidieron a los campesino palestinos llegara a sus olivares que están al otro lado del Muro del Apartheid.

A los palestinos que poseen tierras al otro lado del Muro se les impide acceder a sus tierras y sólo se les permite cosechar las olivas tras la obtención de permisos especiales (similares a las leyes de pases del difunto régimen de apartheid en Sudáfrica). Estos permisos se suelen dar sólo a ancianos palestinos con lo que se deniega a las familias palestinas la ayuda de sus miembros más jóvenes durante esta importante estación.

También se les prohíbe acceder a sus campos para ararlos y limpiarlos de malas hierbas antes de la estación de la oliva, lo que, además de afectar negativamente a su rendimiento, hace que los campos sean más propensos a los incendios.

Fuente: Rebelion

Las cucarachas sionistas no solo se roban la tierra árabe sino que tambien se apropian de las comidas árabes

Aunque esta singular contienda se remonta a tantas décadas como las que atesora el propio conflicto entre israelíes y árabes, lo cierto es que la disputa se reactivó durante la última Intifada. Fue entonces cuando un grupo de significados cocineros palestinos reclamó la paternidad de un plato tan representativo del Oriente Próximo como es el ‘falafel’ (bolas de guisantes fritos), que Israel también considera como símbolo de su cocina.

La ‘batalla del falafel’ encierra un significado más allá de la propia disputa culinaria. Es toda una pelea en torno a identidad y cultura en un territorio que antaño fue árabe y que ahora se encuentra dominado por Israel.

“Y tenemos falafel”, rezaba en 1958 la popular canción del israelí Dan Almagor, que lo definía como “la comida nacional de Israel”.

“¡Es que si usted viaja a Nueva York y le dice a un americano que el falafel no es israelí lo toman por un loco! Israel ha mantenido una actitud de apropiación sistemática de la cocina árabe. Primero nos robaron la tierra y ahora nuestros alimentos”, precisa Fadi Abboud.

El presidente de la Asociación de Industrialistas del Líbano ha decidido reavivar la vieja pugna con toda una ofensiva dialéctica dirigida contra Tel Aviv, que según él podría desembocar en el futuro en una demanda ante los tribunales europeos por “apropiación” de un número incontable de recetas locales como el citado ‘falafel, el puré de garbanzos conocido como ‘hummus’, la ensalada de perejil, cebolla, tomate y burgul (sémola de trigo local) llamado ‘tabbule’ o el ‘baba ganush’ (una pasta de berenjena).

Abboud cuenta que la presente iniciativa surgió tras años de “humillaciones” en los diversos festivales de cocina mediterránea. “Llegabas al estante israelí y veías que anunciaban como suyos esos platos. ¡Hasta dicen que el Arak (un licor tradicional árabe) es suyo!”, recuerda.

Los comerciantes libaneses se han inspirado en una acción similar que llevó a cabo Grecia para reivindicar la paternidad del queso ‘feta’ frente a la competencia de países como Holanda o Dinamarca, y que acabó en el 2002 con una resolución de los tribunales europeos que les otorgaba la patente.

El principal problema que enfrenta toda esta argumentación estriba en el reciente origen no sólo de Israel –establecido en 1948- sino de todas las naciones del área, producto del diseño interesado de los ocupantes europeos. Líbano, por ejemplo, se instituyó como Estado en 1943 con añadidos de otros territorios.

La discordia en el caso israelí se retrotrae incluso a los mismos fundamentos de esa nación y los que apoyan su causa dicen que platos como el falafel ya se citaban en las escrituras sagradas.

“El falafel es una comida bíblica. Siempre hubo judíos y árabes en Oriente Próximo y la idea de que los judíos lo robaron no tiene sentido”, observa Joan Nathan, autor de ‘La Comida de Israel hoy en día’.

“¡Nadie dice que los judíos palestinos no comieran ‘hummus’, lo que decimos es que es un plato árabe, porque Israel sólo tiene 6 décadas de historia y el ‘hummus’ lleva cientos de años en la cocina regional! ¡Podemos discutir si el falafel es palestino, egipcio o libanés, si el hummus es libanés o sirio, pero lo que está claro es que no son israelíes!”, arguye Abboud.

En su apoyo se podría citar al mismo crítico culinario del diario israelí Haaretz, Daniel Rogov, quien hace ya tiempo escribió que “no hay nada israelí en el falafel, el hummus o el shawarma (sándwich de carne de cordero troceada). El falafel es anterior en varios miles de años al Estado de Israel”.

La Asociación de Industrialistas del Líbano pretende ahora que el gobierno organice un comité de expertos que registre las recetas locales, lo que primero necesitaría una compleja investigación para identificar el origen histórico de cada plato.

Según el diario The Daily Star una de las leyendas locales dice que el primer hummus fue preparado por el gran Saladito en el siglo XII, aunque las primeras descripciones escritas datan del XVII. El israelí Daniel Rogov sitúa su origen hace 4.000 años “probablemente en el norte de África”.

El origen del ‘falafel’ podría situarse en el Egipto de los faraones. Sin embargo, el plato egipcio utiliza principalmente habas y no guisantes.

Pero para Abboud la presente reyerta adquiere su significación más real en el plano económico ya que estima que el Líbano pierde al año más de 10 millones de dólares a causa de las exportaciones israelíes de estos platos ‘libaneses’. Israel ya ha protagonizado más de un altercado con la Unión Europea al exportar, a ese territorio, productos palestinos bajo el consabido “made in Israel”.

“¿Usted sabe que en el Reino Unido el único ‘hummus’ de corta duración que se consume allí procede de Israel?”, inquiere.

El ramo de la alimentación en el Líbano constituye el primer sector en términos de exportaciones -entre 400 y 500 millones de dólares al año- y emplea a casi 50.000 personas.

“El asunto es muy serio porque la cocina mediterránea es un sector muy pujante, que ha registrado un incremento del 20 por ciento en los últimos 10 años. Hablamos de muchísimo dinero”, precisa Abboud.

El ejecutivo libanés admite también que Israel no es el único destinatario de su denuncia ya que países como Canadá o Brasil distribuyen en todo el mundo platos como el ‘kubbe’ –bolas fritas de sémola de trigo rellenas de carne- o el citado ‘tabbule’.

“La principal multinacional de todo el planeta de ‘kubbe’ está en Brasil. Los canadienses al menos no pretenden que esa sea una comida típica de su país. Ni siquiera utilizan los mismos ingredientes y dicen que es ‘tabbul’, pero usan cus-cus en vez de burgul”, concluye.

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