Mártires de Palestina

Resistiendo la agresión del terrorismo sionista

Una cobarde cucaracha judia del “ejercito más moral del mundo” fue filmada mientras le disparaba a un palestino detenido que tenia los ojos vendados y las manos atadas.

 

Encabezado y conmocionado a muchos que se niegan a creer lo que ven sus ojos: un soldado israelí disparando a corta distancia una bala de acero recubierta de caucho contra un palestino detenido, con las manos atadas en la espalda y los ojos vendados.

“En este caso no tengo nada contra el Ejército ya que en el momento que se han enterado, han abierto una investigación interior y espero que el soldado sea castigado. Pero lo más impactante es la presencia de un alto oficial, de rango teniente coronel, al lado del palestino disparado y herido. Un ataque que se produjo hace dos semanas y si no fuera por la cámara de vídeo de la chica, no nos hubiéramos enterado”, añade Michaeli. No nos hubiéramos enterado y el soldado seguiría sirviendo como si nada. Ahora, el agresor ha sido detenido.

La escalofriante escena tuvo lugar el 7 de julio en la aldea palestina de Nilin, que junto a Bilin, se han hecho famosas internacionalmente por sus manifestaciones de protesta contra el muro que Israel construye. “El muro es una vergüenza pero si lo edificaran en Israel me daría igual. El problema es que lo hacen en nuestra aldea, robando nuestras tierras”, se quejó un palestino hace dos semanas a elmundo.es en una protesta más. Actos que acaban con heridos en ambas partes, normalmente más en el lado palestino.

Otro manifestante, el anarquista israelí Yonatan Polk, presente en estas protestas, criticó también que “el ejército israelí siempre usa una fuerza desmesurada para frenar las manifestaciones”.

La fría impunidad con la que el soldado dispara al palestino, de 27 años, fue recogida por una chica palestina desde la ventana de su casa, situada en la entrada de la aldea de Nilin. Según algunos allegados, la chica grabó estas escalofriantes imágenes borrando el material filmado de su fiesta de fin de curso.

Decenas de palestinos tienen en su poder cámaras repartidas por ‘B´tselem’ para filmar todo lo que vean y pueda servir como denuncia, ya sean en manifestaciones contra el muro o en ataques que cometen colonos israelíes en Cisjordania. Por eso, la mayoría de cámaras están en Hebrón, donde vive el sector más radical del movimiento colono, que hacen lo que les viene en gana.

El acto obliga a una investigación

Ashraf Abu Rama, el palestino de la camisa verde y los ojos vendados de Nilin, sintió en su pierna el disparo. Solo vio cómo le disparan dos semanas después. Dos semanas después y gracias a las imágenes de una operadora de cámara aficionada, el Tsáhal (Ejército de israel) ha reaccionado con este comunicado: “Es un hecho muy grave y contrario a los valores del Ejército israelí que tiene como norma la prohibición de dañar o disparar a los detenidos. Un acto como éste obliga a abrir una investigación por parte de la Policía Militar. Cabe destacar que el palestino fue reconocido inmediatamente por el doctor militar y que resultó herido de levedad siendo trasladado a su casa sin necesitar de más tratamientos médicos”.

La portavoz de ‘B´tselem’, aun en estado de’ shock’, resume: “La palestina que lo filmó no se dio cuenta de lo que tenia en sus manos y por eso tardó tanto en llegar a nuestras manos. La cámara es en este caso un arma esencial para denunciar tales injusticias. Yo soy israelí y me avergüenzo del soldado que disparó y del oficial que le encubrió. Nuestro trabajo sirve como denunia y protección de los palestinos pero también para que la mayoria de israelí se de cuenta de estas injusticias”, resume la portavoz de ‘B´tselem’.

Y lo dejamos aquí porque, como se suele decir, una imagen -en este caso un vídeo- vale más que mil palabras y yo ya he superado esta cifra.

 

Fuente: Diario “El Mundo” de España 

Julio 22, 2008 Publicado por AbdelAziz | Terrorismo Sionista | | No hay comentarios

Hoy se produjo el intercambio de 5 prisioneros libaneses presos en carceles sionistas y de los restos de 200 martires árabes por 2 cucarachas judías capturadas por HEZBOLLAH.

 

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Por si la humillación que supone haber obligado a Israel a negociar y haberle arrancado 200 cadáveres y cinco presos con vida a cambio de los restos de dos soldados no fuera suficiente, el líder de Hizbulá, Hasan Nasrala, consagró esta noche su victoria apareciendo en vivo para recibir efusivamente a los liberados y en especial a Samir Kuntar, símbolo de la resistencia en el mundo árabe.

Desafiando las amenazas de muerte que pesan sobre su persona, Nasrala participó en la macrocelebración de su organización en Dahiyeh, los suburbios chiíes de Beirut, para festejar el intercambio de prisioneros. “Los días de la derrota se han acabado, comienzan los días de las victorias”, dijo exultante.

La última vez que compareció en público fue hace un año y en el mismo lugar, el estadio de Rayeh, precisamente para festejar el primer aniversario de lo que apodó como la Victoria Divina, o del final de la guerra de 2006 contra Israel. Hoy apenas estuvo unos minutos, suficientes para besar a los bienvenidos y redoblar la congoja de su enemigo, obligado a observar cómo su dolor alimenta la gloria de la organización chií.

La sorpresiva aparición de Nasrala culminó una jornada histórica para Oriente Próximo y que había comenzado en la frontera israelo-libanesa muy de mañana. Durante más de ocho horas esperaron los líderes políticos y religiosos del sur del Líbano, así como centenares de personas llegadas para asistir a la Historia, bajo un sol abrasador, pero la demora no mermó ni un ápice la sensación de victoria. Cuando Samir Kuntar y los otros cuatro presos, miembros de Hizbula, aparecieron al borde de las siete de la tarde por el cruce fronterizo de Naqura en fatigas militares y con rostro pletorico, el ambiente alcanzó el paroxismo.

Nabil Qawuk, responsable de Hizbulá en el sur del Líbano, e Ibrahim Amin Sayad, jefe del Consejo Politico del Partido de Dios, se abrazaron a sus presos bajo una lluvia de ‘confetti’ confirmando la victoria absoluta de la organización chií sobre Israel y disfrutando de uno de los pocos momentos triunfales de la organización.

Así fue como Kuntar, condenado a 542 años en Israel por tres asesinatos que le convirtieron en el prototipo del terrorista, puso fin a tres décadas de prisión y con sólo atravesar unos metros, los que separan Israel del Líbano, pasó a ser una suerte de héroe nacional agasajado por toda la clase política. Y así fue como Hizbula cerró el capítulo de la guerra de 2006, confirmando su rotunda victoria y avasallando aún más a Israel con pancartas como la que decoraba el estrado donde Kuntar y los otros presos se dejaron adular. “Libertad garantizada por Nasrala, humillación garantizada por Olmert”.

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Hasan Nasrala, en una retransmisión de Al-Manar, celebra la victoria de Hizbulá en su conflicto con Israel. (Foto: AFP)

Canje doloroso

El canje vivido esta mañana en el cruce fronterizo de Naqoura, por el cual los cadáveres de los dos soldados israelíes Ehud Goldwasser y Eldad Regev, capturados en 2006, han sido intercambiados por cinco presos vivos y los restos mortales de 199 combatientes árabes, podría haber ocurrido hace dos años evitando mucho dolor y destrucción de ambos lados.

En julio de 2006, cuando Hizbulá capturó a los uniformados, pidió a cambio el canje que hoy ha tenido lugar. Tel Aviv lo rechazó argumentando que “no cedería al chantaje terrorista” y lanzó una guerra que destruyó el Líbano, mató a 1.200 civiles libaneses y costó 150 vidas judías -la mayoría soldados- para terminar iniciando una penosa negociación, bajo la mediación de la ONU, que le ha obligado a liberar un alto número de presos y sobre todo a indultar a Kuntar, condenado por el asesinato de un policía, un civil israelí y su hija de cuatro años en un episodio sangriento, si bien él siempre negó haber matado a la niña.

El canje estuvo a punto de quedar empañado por la demora de los trámites y, en concreto, por la identificacion genética de los israelíes, que tardó varias horas en confirmarse. Sin embargo, tanto en el sur del Líbano, por donde llegaron los liberados, como en la capital y en especial en los suburbios chiíes de Beirut, la espera añadió expectación al momento.

Centenares de voluntarios habían engalanado pueblos y carreteras con posteres con las imagenes de los combatientes caídos y de presos en cárceles israelíes. Desde la localidad portuaria de Sidon hasta Naqura, el puesto fronterizo donde se produjo el intercambio confiado al Comité Internacional de Cruz Roja, arcos amarillos –el color de Hizbula- decorados con los rostros de Hasan Nasrala, el líder del Partido de Dios, y de Imad Mughniyeh, jefe de operaciones de Hizbula asesinado en Siria hace algunos meses, presuntamente por Israel, jalonaban la carretera haciendo obligatorio atravesarlos. El Partido de Dios ha bautizado el intercambio como ‘operación Radwan’ en memoria de Mghniyeh, cuyo nombre de guerra era Hajj Radwan.

Los líderes políticos y la victoria nacional

Las innumerables pancartas se felicitaban por la liberación en todo el país, con lemas tan explícitos como “Los martires son el orgullo de la nacion”, “La resistencia es la única forma de defender el Líbano y afrontar los peligros de Israel” o “Las armas de la resistencia han liberado a Samir Kuntar”. Banderas palestinas, libanesas y de Hizbula y Amal, las principales organizaciones chiíes, teñían el cielo del sur del Líbano, donde por primera vez se miraba hacia la frontera con esperanza en lugar de con temor.

Era el caso de Nasmia al Bardam, una libanesa de 62 años que lleva 27 esperando a su marido, Abdala Yalida al Ayan, capturado por los israelíes durante una redada en la localidad sureña de Bayada por militar en Al Fatah y encarcelado desde entonces. “Ojalá esté incluido en el intercambio de prisioneros”, suspiraba en el cruce de Naqoura sosteniendo una enorme foto de su esposo en blanco y negro. Nasmia y sus hijos desconocen si Abdala está vivo o muerto, pero están convencidos de que “los únicos que pueden traerle de vuelta es la Resistencia”, dicen en referencia a Hizbulá. “Es la gran lección aprendida hoy, Israel sólo entiende el lenguaje de la fuerza”.

El resto de los cadáveres devueltos por Israel llegaron esta noche al Líbano, una vez que los cadáveres de los soldados israelíes fueron entregados a cambio de 12 cadáveres, ocho correspondientes a militantes de Hizbulá y cuatro de un comando palestino, entre ellos el de la guerrillera Dalal al Mughrabi. Los cinco presos fueron inmediatamente trasladados a Beirut en tres helicópteros, en cuyo aeropuerto les esperaban todos los líderes políticos y religiosos del país de los Cedros con su presidente, Michel Sleiman, a la cabeza.

Los políticos, entre ellos muchos de los cuales hace tres meses llamaban a la guerra contra Hizbula, trataban así de capitalizar el regreso de los presos y los cadáveres como una victoria nacional, una forma de demostrar su lealtad hacia la resistencia contra Israel y de rebajar el protagonismo del Partido de Dios, que lidera esa lucha de forma práctica. De ahí que el Gobierno decretase festiva la jornada de hoy.

En su discurso, el presidente Sleiman instó a Kuntar y al resto de los presos a “sentirse orgullosos de su país y de su Ejército”, y recordó que “la dicha de la liberación del sur del Líbano y de nuestros detenidos será completa cuando veamos la liberación de todas las tierras libanesas y el retorno de los palestinos a su tierra, como mandan las resoluciones de la ONU“, una forma de incidir en el origen de las guerras en Oriente Próximo. Por su parte Kuntar, ya desde el estadio de Dahiyeh, hacía una promesa a los palestinos, de cuyo lado militó y en cuyo nombre mató en Israel dando lugar a su condena, que sonaba a amenaza: “Volveremos, yo y todos mis hermanos de la Resistencia Islámica”.

 

Fuente: Diario “EL MUNDO” de España.

Julio 17, 2008 Publicado por AbdelAziz | General | | No hay comentarios

El Dibujo del dia

Junio 20, 2008 Publicado por AbdelAziz | Dibujos | | No hay comentarios

Obama se muestra como una rata pro sionista

 

La preocupación que genera la posibilidad de que John McCain, la segunda versión de George W. Bush, ocupe la Casa Blanca por cuatro años más, no es razón que deba llevar a proyectar una imagen muy progresista de su contrario Barack Obama.

Después de ocho años de una de las presidencias menos populares en Estados Unidos, gran parte de los posibles votantes parece dispuesta a adjudicarle a Obama posiciones de una figura quimérica y salvadora. La oratoria de Obama ha ayudado a crear dicha imagen. Pero la realidad es, con regularidad, diferente a los deseos fantasiosos.

Hablemos solamente de política exterior y dejemos para una futura columna la política interna.

¿Qué fue lo primerísimo que hizo Barack Obama –que es el primer negro que en Estados Unidos tiene oportunidad real de ser presidente– después de su victoria primarista? Correr a dar un discurso ante la conferencia de AIPAC (American Israeli Public Affairs Committee) y allí postrarse y lamerle los zapatos a la audiencia.

El poderoso AIPAC es una organización de cabildeo, militarista y de extrema derecha, de apoyo al estado de Israel. Su influencia en la política estadounidense es enorme. Cualquier aspirante con posibilidades reales de triunfar en una elección presidencial tiene como obligación ir allí y jurar varias veces su apoyo incondicional, inquebrantable y eterno a Israel, y prácticamente a todo lo que Israel haga.

En el voluminoso libro The Israel Lobby, los profesores John Mearsheimer y Stephen Walt documentan el poder de este grupo cabildero. Argumentan también cómo la influencia de Israel respecto a la política estadounidense en el Oriente Medio es detrimental para los intereses geopolíticos de Wáshington.

“Siete mil funcionarios judíos de todas partes de Estados Unidos asistieron a la conferencia para recibir los signos de obediencia de parte de la elite washingtoniana que fue allí para hacer genuflexión ante sus pies”, señaló el escritor israelí Uri Avnery, en la página electrónica de la publicación Counterpunch. Los tres candidatos a la presidencia estuvieron presentes, cada uno de ellos intentando sobrepasar al otro en su adulación al estado judío. Trescientos senadores y representantes asistieron, indica Avnery: “Todos los que desean ser electos o reelectos a cualquier clase de posición, en realidad, cualquiera que posea ambición política alguna, estuvo allí para observar y ser observado”.

Pero Obama en su genuflexión ante el “lobby” israelí, sobrepasó incluso a McCain o Hillary Clinton. Avnery señaló que el discurso de Obama “rompió todas las marcas de servilismo y adulación”.

Y no fue que Obama no mencionara el bloqueo ilegal que Israel ha impuesto sobre los 1.5 millones de residentes en Gaza y que, según organismos de las Naciones Unidas, ha resultado en un desastre humanitario. Tampoco habló de las armas que Estados Unidos le brinda a Israel y que resultan en una proporción de 400 civiles palestinos muertos por cada israelí.

En Estados Unidos los judíos pro sionistas pro Israel, son más extremistas e intolerantes que los israelíes. Existen mucho más críticas sobre la política de Israel respecto a los palestinos dentro de Israel que lo permisible en Estados Unidos.

Un editorial en el rotativo israelí Haaretz argumentó que el gobierno israelí “había perdido todo uso de razón” por motivo de su encarcelamiento, devastación y miseria sobre los inocentes civiles residentes de Gaza.

Una encuesta llevada a cabo por Haaretz en marzo del 2008 indicó que el 64 por ciento de los israelíes estaba a favor de negociaciones directas entre Israel y Hamas, mientras que sólo un 28 por ciento se oponen.

Y aquí está Obama diciendo lo mismo que todos los políticos y medios estadounidenses: que si Gaza está controlado por Hamas y que ésta es una organización terrorista. Estados Unidos e Israel la declararon “terrorista” cuando la política de ellos confligió con la de Hamas, pero Hamas resultó triunfador en elecciones democráticas y populares celebradas en Gaza y permitidas por el binomio Estados Unidos-Israel).

Añade Obama, y todos los demás, que Hamas lanza cohetes contra Israel. Se le olvida indicar que dichos cohetes son rudimentarios, caseros e ineficientes y que escasamente causan daño en Israel. Pero por cada cohete rudimentario palestino que impacta en Israel, estos últimos responden con cohetes desde los más avanzados aviones de combate y helicópteros o desde tanques. Por esto la discrepancia de muertos entre unos y otros.

Obama señaló ante la conferencia sionista que “Egipto debe poner fin al traspaso ilegal de armas hacia Gaza”. La diferencia de armamentos entre israelíes y palestinos es tan marcada que ese comentario debería ser risible.

Pero ¿en qué fue que Obama rompió todas las marcas en genuflexión y servilismo al “lobby” estadounidense pro Israel? “Jerusalén continuará siendo la capital de Israel y debe mantenerse unida”. ¿Jerusalén no está dividida entre este y oeste? ¿El este de Jerusalén no fue ocupado militar e ilegalmente por los israelíes en la guerra de 1967?

Si alguien insiste en que la ciudad completa de Jerusalén pertenece a Israel no puede existir paz entre palestinos y árabes e israelíes.

Ningún palestino, árabe, musulmán aceptará paz con Israel si el recinto del Haram-al-Sharif, uno de los tres más sagrados lugares de la religión islámica y el símbolo principal del nacionalismo palestino, no es entregado a los palestinos en un futuro estado.

Según señala Avnery, la conferencia en Camp David del 2000 resultó infructuosa a pesar de que el entonces primer ministro israelí Ehud Barak estaba dispuesto a dividir Jerusalén en una forma u otra.

Y entonces Obama, para congraciarse con lo más derechista y reaccionario del elemento sionista-judío-estadounidense, resucita el asunto de una Jerusalén eterna e indivisible y en manos de Israel. Esto no es aceptable para casi nadie en el mundo, y punto. Los palestinos-árabes-musulmanes tienen derecho a, por lo menos, la mitad de Jerusalén, el Jerusalén del Este. Nadie, excepto lo más extremista del sionismo israelí propone tal cosa. Eso es una invitación a más conflicto.

Durante anteriores elecciones los candidatos, queriendo congraciarse con el “lobby” pro Israel, prometían que la embajada estadounidense sería movida de Tel Aviv a Jerusalén. Según Avnery, después de resultar electos ni uno solo de dichos candidatos insistió en cumplir la promesa. Las mentes más claras en el Departamento de Estado indicaron que eso no era una buena política y que impactaría negativamente los intereses de Estados Unidos.

Y ahora viene Obama prometiendo cambios y una nueva política progresista, y ofrece a la derecha israelí y al “lobby” israelí en Estados Unidos algo en extremo reaccionario, imperial, racista, conducente a más décadas de conflicto.

Parece que el señor Obama no reconoce la enorme injusticia cometida por los israelíes y Wáshington contra los palestinos en Gaza, Cisjordania, en los campamentos de refugiados o donde se encuentren. Pero Obama pretende ser más israelí que la mayor parte de los israelíes.

¿Hay que ir allí ante Zeus, Mecca, el Vaticano, la muralla de los lamentos, todos juntos y jurar ante el AIPAC apoyo eterno a cualquier cosa que se les ocurra a los dirigentes de turno israelíes?

 

Fuente: Rafael Ruiz Garofalo / Especial para Claridad - Puerto Rico

Junio 18, 2008 Publicado por AbdelAziz | General | | No hay comentarios

El Dibujo del dia

Mayo 25, 2008 Publicado por AbdelAziz | Dibujos | | No hay comentarios

La cobarde ocupación sionista asesinó en el ultimo año a 106 niños palestinos

Save the Children manifiesta su preocupación sobre el efecto de la nueva escalada de violencia y el cierre de la franja de Gaza en la seguridad de los niños y niñas palestinos. Entre octubre de 2006 y agosto de 2007, un total de 106 niños palestinos perdieron la vida en los territorios ocupados como consecuencia del conflicto. 

 El 42% de los niños palestinos que viven en territorio ocupado son refugiados, ascendiendo al  69% en la franja de Gaza y más de 10.000 hogares han sido destruidos por las continuas oleadas de violencia. La salud de estos niños -que representan más de la mitad de los cuatro millones de palestinos en territorio ocupado- se encuentra especialmente en riesgo. El 70% de los niños y niñas menores de nueve meses padecen anemia en Gaza.

 Además, la desnutrición crónica afecta al 10% de los niños palestinos menores de cinco años. Esta cifra aumenta en Gaza, alcanzando casi el 30% en la zona norte de la franja. 10.000 niños continúan muriendo cada año, la mayoría debido a enfermedades prevenibles y la deficiente atención dada a los recién nacidos.

 Preocupante es también el problema de la inseguridad alimentaria. Un tercio de los hogares palestinos se encuentran en esta situación, siendo la población de Gaza la más afectada por esta inseguridad alimentaria que afecta al 51% de su población. Las familias palestinas encuentran muchas dificultades para acceder a los servicios sanitarios debido fundamentalmente al altísimo coste de los tratamientos, a los cierres fronterizos y restricciones de acceso por parte del ejército israelí. 

Ambiente de violencia y difícil acceso a la educación

 En este panorama, toda una generación de niños esta creciendo con la presencia constante de violencia en su vida diaria, incluyendo la escuela, tradicionalmente reconocido como un lugar seguro. Hasta un 18% de los alumnos palestinos afirma haber presenciado la muerte de algún compañero de clase provocado por las fuerzas del ejército israelí, según un estudio del verano de 2004 de la universidad de Bir Zeit en Cisjordania.

 Esta situación constante de violencia en los pueblos, las escuelas y los hogares,  provoca que casi el 50% de los niños palestinos en zona ocupada experimenten altos grados de trauma psicológico y estrés.

 A todo ello se une el hecho de que los continuos cierres de fronteras y toques de queda hagan peligroso y muchas veces imposible el acceso a las escuelas a más de 226.000 niños en Cisjordania, especialmente en las zonas del norte.

 Es el caso de Talal, un niño palestino de 5 años: “Todos los días tengo que ir solo a la guardería y siempre tengo miedo a ser disparado por los israelíes. Me gusta que mi madre me lleve pero está muy ocupada. Mi padre fue arrestado por los israelíes y ahora está en la cárcel. Ví como se lo llevaban. No le he visto desde entonces.”

Mayo 25, 2008 Publicado por AbdelAziz | General | | No hay comentarios

La historia de la limpieza étnica de Palestina

 

 

Los editores del diario de Ben Gurion se sorprendieron al descubrir que entre el 1 de abril y el 15 de mayo de 1948, el líder de la comuni­dad judía de Palestina parecía descuidar el aspecto militar de los acontecimientos.

En lugar de inquietarse por ello, se mostraba mucho más preocu­pado por la política interna sionista y estaba dedicado de lleno a cues­tiones de organización como la transformación de los cuerpos de la Diáspora en organismos del nuevo Estado de Israel. Su diario, resul­ta evidente, no revela ninguna sensación de temor por la catástrofe inminente o el “segundo Holocausto” que con emoción proclamaba en sus apariciones públicas.

 Entre quienes pertenecían a sus círculos íntimos, hablaba con un lenguaje diferente. Así, a comienzos de abril, presentó con orgullo a los miembros de su partido, el Mapai, los nombres de las aldeas ára­bes que las tropas judías habían ocupado recientemente. Y el día 6 del mismo mes le encontramos reprendiendo a los miembros con ten­dencias socialistas de la ejecutiva del Histadrut que cuestionaron el acierto de atacar a los campesinos en lugar de confrontar a sus patronos. Ocasión en la que dijo a una de las principales figuras de la organiza­ción sindical: “No estoy de acuerdo con usted en que nos enfrentamos a efendis y no a campesinos: ¡nuestros enemigos son los campesinos ára­bes!

Su diario, de hecho, contrasta radicalmente con el miedo que sembraba entre quienes le oían en reuniones públicas y, por consi­guiente, con la memoria colectiva de los israelíes. Sugiere que para entonces se había dado cuenta de que Palestina ya estaba en sus ma­nos. Con todo, tampoco estaba excesivamente confiado, y no se unió a las celebraciones del 15 de mayo de 1948, consciente de la enormidad de la tarea que tenía por delante: limpiar Palestina y asegurarse de que los árabes no pudieran obstaculizar la toma del país por parte de los judíos.

Al igual que la Consultoría, temía el resultado de los aconteci­mientos en lugares en los que existía un obvio desequilibrio entre los asentamientos judíos aislados y un potencial ejército árabe, como era el caso de ciertas zonas remotas de Galilea y el Néguev, así como de algunas partes de Jerusalén. No obstante, tanto Ben Gurion como sus colaboradores más cercanos entendían perfectamente bien que estas desventajas locales no alteraban el cuadro general: la capacidad de las fuerzas judías para tomar, incluso antes de que los británicos hubie­ran abandonado el país, muchas de las áreas que la Resolución de Partición de la ONU había asignado al Estado judío. En este contex­to, “tomar” significaba sólo una cosa: la expulsión, masiva, de los pa­lestinos de sus hogares, negocios y tierras, tanto en las ciudades como en las áreas rurales.

Poder sobre el terreno

Ben Gurion quizá no se haya regocijado con las masas judías que bailaron en las calles el día que el Mandato británico llego oficial­mente a su fin, pero sabía muy bien que las fuerzas militares judías ya habían empezado a mostrar su poder sobre el terreno. Cuando se ac­tivó el Plan Dalet, la Haganá contaba con más de 50.000 efecti­vos a su disposición, la mitad de los cuales habían sido entrenados por los británicos durante la Segunda Guerra Mundial. Había llegado la hora de poner en marcha el plan.

La estrategia sionista de construir asentamientos aislados en medio de zonas árabes densamente pobladas, aprobada retroactivamente por las autoridades del Mandato británico, se reveló una desventaja en épocas de tensión. La llegada de suministros y tropas a estos pues­tos remotos no siempre estaba garantizada, y una vez el país estuvo en llamas, la carretera para acceder a Jerusalén por el oeste, que pasaba por numerosas aldeas palestinas, resultó particularmente difícil de proteger, lo que creó entre la pequeña población judía de la ciudad una sensación de asedio. Los judíos de Jerusalén también eran un motivo de preocupación para los líderes sionistas por una razón dife­rente: éstos pertenecían en su mayoría a las comunidades ortodoxa y mizrahi (oriental), cuyas aspiraciones y compromiso con el sionismo eran bastante tenues e incluso cuestionables.

Por tanto, la primera zona que se eligió para poner en marcha el Plan Dalet fue la de las al­deas rurales de las laderas occidentales de las montañas de Jerusalén, a medio camino a lo largo de la carretera hacia Tel Aviv. Ésta fue la Operación Najsón, que serviría de modelo para campañas futuras: las expulsiones súbitas y masivas que empleó demostrarían ser el medio más eficaz de conservar los asentamientos judíos aislados o desblo­quear las rutas amenazadas por el enemigo, como la que conducía a Jerusalén.

A todas las brigadas asignadas a la operación se les pidió que se prepararan para pasar a Mazav Dalet, Estado D, es decir, que se alista­ran para implementar las órdenes del Plan D. “Pasaréis a Estado Dalet, para una implementación operativa del Plan Dalet”, fue lo primero que se les dijo a las unidades. Y luego, “las aldeas que vais a capturar, lim­piar o destruir se decidirán consultando con vuestros asesores en asun­tos árabes y los oficiales de inteligencia”.

A juzgar por el resultado fi­nal de esta fase, a saber, la desarrollada entre abril y mayo de 1948, el consejo de éstos fue que no se perdonara a ni una sola aldea. Mientras que el Plan Dalet oficial daba a las aldeas la opción de rendirse, las ór­denes operacionales no eximían a ninguna aldea bajo ningún concepto. Con esto, el programa detallado se convirtió en la orden militar de em­pezar la destrucción de las aldeas. Las fechas se programaron de acuer­do con la geografía: la brigada Alexandroni, que se encargaría de asaltar la costa con sus decenas de aldeas, y que sólo dejaría detrás dos de ellas, recibió sus órdenes hacia finales de abril; las instrucciones de limpiar el oriente de Galilea llegaron al cuartel general de la brigada Golani el 6 de mayo de 1948, y al día siguiente se ordenó la limpieza de la primera aldea de su “área”, Shajara.

Destrucción de aldeas

Las unidades del Palmaj recibieron sus órdenes para la Opera­ción Najsón desde el primer día de abril de 1948. La noche anterior, la Consultoría se había reunido en la residencia de Ben Gurion para dar término a las directivas que recibirían las unidades. Sus órdenes fueron claras: “El principal objetivo de la operación es la destrucción de aldeas árabes … [y] la expulsión de los aldeanos para que se con­viertan en un lastre económico paralas fuerzas árabes”. La Operación Najsón también fue una novedad en otros aspec­tos. Fue la primera operación en la que todas las distintas organiza­ciones militares judías se esforzaron por actuar de forma conjunta como un único Ejército (con lo que se proporcionó una base a las fu­turas Fuerzas de Defensa de Israel). Y fue la primera operación en la que los veteranos judíos de Europa oriental, que dominaban el mun­dillo militar, se incorporaron a una campaña junto a otros grupos ét­nicos como los recién llegados del mundo árabe y de la Europa poste­rior al Holocausto. El comandante de un batallón que participó en esta operación, Uri Ben Ari, menciona en sus memorias que “mezclar a los judíos de la diáspora” era una de las metas importantes de Najsón. Ben Ari era un joven judío alemán que había llegado a Palestina pocos años antes. Su unidad realizó sus preparativos finales para Najsón en la costa del Mediterráneo, cerca de Hadera. Él se recuerda comparándose a los generales rusos que pelearon contra los nazis en la segunda guerra mundial. Los “nazis” en su caso eran un enorme número de campesi­nos palestinos indefensos que vivían en aldeas cercanas a la carretera que unía Jaffa con Jerusalén y los grupos paramilitares de Abd al Qa­dir al Husayni que habían acudido en su rescate.

Las unidades de Al Husayni habían estado disparando al azar contra el tráfico judío en esta ruta como represalia por ataques anteriores, y habían matado y herido a varios pasajeros. Pero los aldeanos, como ocurría por todas partes en Palestina, sólo estaban intentando continuar con su vida normal, sin conocer la imagen demonizada que Ben Ari y sus cama­radas les atribuían.

Al cabo de unos pocos días, la mayoría de ellos se­rían expulsados para siempre de las casas y campos en los que ellos y sus ancestros habían vivido y trabajado durante siglos. Los grupos pa­ramilitares palestinos a órdenes de Abd al Qadir al Husayni opusie­ron más resistencia de la que esperaba el batallón de Ben Ari, lo que hizo que la operación Najsón no avanzara inicialmente según lo pla­neado. Pese a ello, para el 9 de abril la campaña estaba terminada. (…)

Deir Yassin

La naturaleza sistemática del Plan Dalet resulta patente en el caso de Deir Yassin, una aldea pastoril y cordial que había llegado a un pacto de no agresión con la Haganá de Jerusalén, pero que estaba condena­da a desaparecer por encontrarse dentro del área que el Plan Dalet or­denaba limpiar. En vista del acuerdo que había firmado con la aldea, la Haganá decidió enviar allí tropas del Irgún y de la banda de Stern y librarse así de toda responsabilidad oficial en lo ocurrido. En poste­riores operaciones de limpieza de aldeas “amigas” ni siquiera se con­sideraría necesario emplear este ardid.

El 9 de abril de 1948, tropas judías ocuparon la aldea de Deir Yassin. Ésta se encontraba en una colina al oeste de Jerusalén, a 800 metros sobre el nivel del mar y cerca del barrio judío de Givat Shaul. La vieja escuela de la aldea funciona en la actualidad como un hospital psiquiátrico para el barrio judío que se extendió so­bre
los restos del poblado.

Al irrumpir en la aldea, los soldados judíos rociaron las casas con fuego de ametralladora, lo que mató a muchos de sus habitantes. Después de eso, se reunió a los demás aldeanos y se los asesinó a san­gre fría, los cadáveres fueron maltratados y cierto número de mujeres fueron violadas antes de ser asesinadas.
Fahim Zaydan, que tenía doce años en esa época, recuerda cómo vio asesinar a su familia delante de sus ojos: “Nos llevaron uno detrás de otro; dispararon a un anciano y cuando una de sus hijas gritó, le dispararon a ella también. Luego llamaron a mi hermano Muhammad, y le dispararon enfrente de nosotros, y cuando mi madre, que llevaba a mi hermana Hudra en sus brazos, pues todavía estaba amamantando, se arrojó sobre él llorando, también le dispara­ron”.

Los soldados también le dispararon a Zaydan. Lo habían puesto, junto con otros niños, en fila contra una pared que rociaron con balas, “sólo para divertirse”, antes de marcharse. Tuvo suerte de sobrevivir a sus heridas. Investigaciones recientes han reducido el número aceptado de víctimas de la masacre de Deir Yassin de 170 a 93. Como es obvio, aparte de las víctimas de la masacre propiamente dicha, hubo decenas de campesinos que murieron en el combate, y que por tanto no fueron incluidos en la lista oficial de víctimas. Sin embargo, en vista de que las fuerzas judías consideraban cualquier al­dea palestina como una base militar enemiga, la distinción entre las personas masacradas y las muertas “en batalla” era tenue.

Basta ente­rarse de que entre los asesinados en Deir Yassin había treinta bebés para entender por qué todo el ejercicio “cuantitativo” (no muy distin­to del que los israelíes realizaron en una fecha tan cercana como abril de 2002 a propósito de la masacre de Jenin) es irrelevante. En su mo­mento, los líderes judíos anunciaron con orgullo un elevado número de víctimas en Deir Yassin para hacer de la aldea el epicentro de la ca­tástrofe: una advertencia a todos los palestinos de que un destino simi­lar les aguardaba si se negaban a abandonar sus hogares y marcharse.

 

Fragmento de La limpieza étnica de Palestina. Autor: Ilan Pappé. Traductor: Luis A. Noriega Hederich. Editorial: Crítica.

 

Mayo 25, 2008 Publicado por AbdelAziz | Terrorismo Sionista | | No hay comentarios

La Cobarde masacre de una madre palestina y sus 4 hijos por parte del repugnante ejercito sionista

Soldados del ejercito israelí mataron el lunes 28 de abril a siete palestinos, incluyendo a una madre y su bebé de un año, mientras que otros diez resultaron heridos cuando un proyectil lanzado por un tanque israelí destruyó su casa en el norte de Gaza.

Los testigos dijeron al periodista del PIC que la artillería del ejercito israelí había bombardeado y destruido completamente la casa de la familia de Abu Muaitek en la ciudad de Beit Hanun y matado a la madre y a sus cuatro hijos: Musab, de un año, Hana, de 3, Saleh, de 4, y Rudaina, de 6.

Afirmaron que el bombardeo había matado también a Ayub Attalla, de 17 años, y a Ibrahim Hajuj de las Brigadas de al Quds, el ala armada del Movimiento de la Jihad Islámica.

Debido a la enorme carencia de suministro de carburante que padece Gaza por el bloqueo de las autoridades de la ocupación israelí que paraliza todos los aspectos de la vida, los ciudadanos pidieron a todos aquellos que tuvieran coche con gasolina que acudieran al escenario del crimen del ejército israelí para evacuar a las víctimas.

 

Fuente: Palestinian Information Center

Mayo 3, 2008 Publicado por AbdelAziz | Terrorismo Sionista | | No hay comentarios

El Dibujo del dia

Abril 13, 2008 Publicado por AbdelAziz | General | | No hay comentarios

Los palestinos se concentran en los tejados de las casas para evitar que el Ejército sionista las destruya

 

 

 

A Abu Bilal al-Yaabir no le pesaría tanto la pérdida de su casa como la del hijo que murió en febrero cuando un helicóptero israelí lo abatió con un misil no muy lejos de su domicilio en Beit Lahiya, al norte de Gaza.

Mohamed al-Yaabir militaba en las Brigadas al-Qasam, las milicias de Hamás, y todo el mundo sabe que eso a menudo puede conducir a la muerte. Unos días después, el 29 de febrero, a la una de la tarde, Abu Bilal recibió una llamada que muchos palestinos temen. La pantalla de su móvil indicaba un número de teléfono israelí, y a pesar de ello cometió la imprudencia de descolgar el aparato.”Soy de la seguridad israelí. ¿Es usted Abu Bilal al-Yaabir?”, preguntó una voz del otro lado. “Le llamo para comunicarle que dentro de cinco minutos bombardearemos su casa. Si quieren seguir vivos desalójenla inmediatamente”.

Abu Bilal, su esposa y dos de sus hijos casados, que viven en el mismo edificio de tres plantas con siete nietos, no abandonaron la flamante casa que terminaron de construir hace dos años. Sin perder tiempo, todos los miembros de la familia llamaron a los vecinos y cinco minutos después la azotea estaba llena de cientos de personas convertidas en escudos humanos y dispuestas a sacrificar sus vidas si era necesario.

“No es la primera vez que ocurre algo así”, comenta Abu Bilal cuando termina de rezar la plegaria del mediodía sobre una esterilla extendida en la azotea y orientada a La Meca. “Sólo en este barrio hay siete casas en la misma situación. Decenas de personas pasan el día y la noche en los tejados para que la aviación israelí no las destruya”.

Unos minutos después de la fatal llamada, un helicóptero Apache sobrevoló la vivienda, comprobó que había cientos de personas en el tejado y decidió no disparar. Sin embargo sí que descargó un misil de advertencia en mitad de la plaza vecina, donde todavía hay un cráter.

Amenazas telefónicas

La gente del tejado no se arredró y nadie abandonó la azotea. El Apache sobrevoló la vivienda durante algunos minutos antes de irse por donde había venido.

“Desde entonces recibo llamadas de Israel continuamente, pero cuando veo en la pantalla que es un número israelí no descuelgo el aparato”, explica Abu Bilal, de 56 años y padre de siete hijos. Por ahora Abu Bilal ha conseguido mantener su casa intacta y los agentes del Shin Bet (el equivalente al FBI israelí) tratan en vano de enviarle mensajes telefónicos con más amenazas.

“A mí no me preocupa tanto la casa como la vida. Una casa se puede reconstruir pero una vida no. Con 23 años mi hijo dio su vida luchando contra la ocupación y estoy orgulloso de ello, pero nadie va a devolvérmelo”, dice resignado.En toda la franja hay centenares de casas en una situación similar, en cuyas azoteas viven y pernoctan decenas de vecinos para impedir que Israel las destruya. Son pequeñas fuenteovejunas de solidaridad.

Abril 13, 2008 Publicado por AbdelAziz | Terrorismo Sionista | | No hay comentarios